- Autobuses Dongfeng-Roman para China se vendían como Hengtong Bus CQ680.
- Diésel brașoviano ofrecía fiabilidad, bajo mantenimiento, durabilidad y alta capacidad.
- Producción limitada a decenas de unidades; exportación cesó por costos y políticas.
- Roman era reconocido internacionalmente; modelos Carpați, Bucegi, DAC y Roman.
Rumanía mantenía una sólida industria automotriz antes de 1989, con exportaciones que llegaban a mercados internacionales. Además de marcas conocidas como Dacia y ARO, se producían camiones Roman y autobuses de calidad, apreciados en distintos mercados.
Fábrica Autocamioane Brașov (antigua Steagul Roșu) logró desarrollar una asociación notable con China, produciendo autobuses especialmente adaptados para el mercado asiático.
La asociación rumano-china para autobuses
El autobús destinado a China se desarrolló en el marco de una colaboración con la planta Dongfeng Motor Corporation, y se le conocía de forma no oficial como Dongfeng-Roman. Este vehículo representaba una adaptación de la tecnología rumana a los requerimientos específicos del transporte urbano chino.
En el mercado chino, los autobuses rumanos se comercializaron bajo el nombre Hengtong Bus CQ680. Aunque su aspecto se consideraba rudimentario para los estándares europeos de la época, estos vehículos con fuelles fueron bien recibidos en China, donde fueron puestos de inmediato en circulación en las rutas urbanas.
Características técnicas y rendimiento
Los autobuses Dongfeng-Roman se basaban en la tecnología diésel desarrollada en Brașov, utilizando soluciones técnicas robustas y económicas. Estos vehículos eran apreciados por:
- Fiabilidad en explotación
- Costos de mantenimiento reducidos
- Durabilidad en condiciones de tráfico intenso
- Capacidad alta de transporte de pasajeros
La producción de estos autobuses se limitó a unas cuantas decenas de unidades, y la exportación se detuvo relativamente rápido, probablemente debido a los altos costos de transporte intercontinental y a cambios en las políticas comerciales.
El éxito internacional de los vehículos Roman
Los vehículos producidos en la fábrica de Brașov gozaban de una reputación excelente en los mercados externos. Los camiones y autobuses Roman eran buscados debido a su relación óptima entre precio y calidad, así como a su durabilidad demostrada en operación.
Entre los modelos más apreciados se encontraban:
- Carpați — camión de tonelaje medio para transporte general
- Bucegi — vehículo para transporte de mercancías pesadas
- DAC — serie de camiones para diversas aplicaciones
- Roman — modelos base para transporte regional
Estos vehículos llegaron a países como Polonia, Hungría e incluso Estados Unidos de América, demostrando la calidad de la ingeniería rumana.
Rendimiento económico de las exportaciones
Las cifras oficiales muestran que, en el año más productivo de las exportaciones de la era comunista, Rumanía registró ventas externas por un valor de 10 mil millones de dólares. En la lista de exportaciones se encontraban:
- Productos petrolíferos
- Tubos de acero
- Muebles
- Automóviles y vehículos comerciales
La mayoría de los vehículos producidos en Rumanía estaban destinados a exportación hacia los países con los que Ceaușescu mantenía relaciones diplomáticas privilegiadas.
Legado de la industria rumana de autobuses
Uzina Autobuzul București y Rocar
Antes de la fábrica de Brașov, Rumanía ya tenía una tradición en la construcción de autobuses. El primer autobús rumano se fabricó en la fábrica Vulcan de Bucarest en 1956, bautizado M.T.D. (Mao Tze Dun) y producido en serie a partir de 1955.
La Uzina Autobuzul București (UAB) continuó esta tradición, convirtiéndose en 1993 en Rocar București. Esta fábrica pertenecía al estado rumano y producía autobuses para el mercado nacional y la exportación, representando una de las empresas más productivas de Rumanía.
Declinul industriei auto românești
El caso ARO ilustra perfectamente cómo Rumanía perdió sus ventajas en la industria automotriz. Nuestro país poseía la única fábrica de vehículos 4×4 en Europa que comercializaba vehículos en todo el mundo, pero en los años ’90 no se logró una privatización eficiente de esta empresa estratégica.
La misma suerte acompaño a muchas otras fábricas rumanas, que a pesar de su potencial tecnológico y de la reputación internacional, no lograron adaptarse a la economía de mercado postsocialista.
Sursa foto: playtech.ro
Sursa foto: wikipedia.org
Los autobuses Dongfeng-Roman representan un ejemplo de la capacidad de la industria rumana para desarrollar productos competitivos en los mercados internacionales. Aunque la producción fue limitada en el tiempo, esta asociación demuestra que Rumanía tenía los conocimientos técnicos y la capacidad de adaptación necesarias para competir en los mercados mundiales.