- Las pastillas absorben calor y se desgastan con el uso, requieren sustitución periódica.
- Hay tres tipos principales: semimetálicas, orgánicas y cerámicas.
- Semimetálicas: mezcla cobre, acero, grafito y resina; duraderas y económicas.
- Orgánicas: no metálicas; silenciosas, polvo no nocivo, menos duraderas.
Las pastillas de freno representan una de las componentes más importantes del sistema de frenos, siendo responsables de detener de forma segura el vehículo. El mecanismo de funcionamiento es aparentemente simple: al pisar el pedal de freno, la fuerza se transmite a través del líquido de freno hacia la pinza, que utiliza uno o más pistones para presionar las pastillas sobre la superficie del disco.
Durante este proceso, las pastillas deben absorber grandes cantidades de calor generado por fricción, estando sujetas a un desgaste constante. Al ser componentes consumibles, requieren reemplazo periódico para mantener el rendimiento de frenado. En el mercado existen varios tipos de pastillas, cada una con características específicas para diferentes usos.
Tipos principales de pastillas de freno
Existen tres categorías principales de pastillas de freno, cada una con propiedades distintas: semimetálicas, orgánicas y cerámicas. La elección correcta depende del estilo de conducción, del tipo de vehículo y de las condiciones de uso.
Pastillas de freno semimetálicas
Las más extendidas en el mercado automotriz, las pastillas semimetálicas están fabricadas con una mezcla de cobre, acero, grafito y latón, todo ligado con una resina especial. Esta composición ofrece un equilibrio óptimo entre rendimiento y costo.
Ventajas:
- Durabilidad alta y rendimientos consistentes de frenado
- Nivel bajo de ruido en funcionamiento normal
- Precio accesible en comparación con otros tipos
- Desgaste reducido de discos de freno
- Rendimiento bueno en climas cálidos
- Gran disponibilidad en el mercado para la mayoría de vehículos
Desventajas:
- Mayor peso debido al contenido metálico
- Pueden producir ruido (crujidos) cuando están desgastadas
- Rendimiento reducido a temperaturas muy bajas
También existen variantes mejoradas que combinan el material semimetálico con componentes cerámicos, ofreciendo un rendimiento superior a un costo ligeramente mayor.
Pastillas de freno de material orgánico
Fabricadas con componentes no metálicos como fibra de vidrio, caucho y Kevlar, unidas con resina especial, las pastillas orgánicas ofrecen características distintas. Históricamente contenían asbesto, pero debido a los riesgos para la salud (el polvo de asbesto puede causar cáncer de pulmón), los fabricantes modernos utilizan formulaciones sin asbesto.
Ventajas:
- Funcionamiento extremadamente silencioso
- Rendimiento bueno a altas temperaturas
- Materiales ecológicos, biodegradables
- El polvo generado no es nocivo para la salud
- Ideal para vehículos ligeros con potencia moderada
Desventajas:
- Durabilidad reducida debido al material más blando
- Generación de polvo de freno en cantidad significativa
- Reemplazo más frecuente necesario
- No son adecuadas para vehículos potentes o conducción deportiva
- Costo a largo plazo mayor debido a reemplazos frecuentes
Pastillas de freno cerámicas
Compuestas casi en su totalidad de material cerámico, con ocasionales partículas de cobre, estas pastillas representan la cima tecnológica en el campo de los sistemas de frenos. Están desarrolladas especialmente para vehículos de alto rendimiento y coches de carreras, donde las temperaturas de funcionamiento son extremadamente altas.
Ventajas:
- Durabilidad excepcional: vida útil muy larga
- Rendimiento excelente a temperaturas extremas
- Generación mínima de polvo de freno
- Estabilidad en el rendimiento durante toda su vida útil
- Resistencia superior a deformaciones térmicas
Desventajas:
- Costo de adquisición muy alto
- Disponibilidad limitada para vehículos de serie
- Pueden ser más ruidosas a bajas temperaturas
- No son rentables para uso diario
Criterios para elegir pastillas adecuadas
La elección del tipo de pastillas depende de varios factores:
Para conducción urbana y diaria: Las pastillas semimetálicas ofrecen la mejor relación calidad-precio.
Para vehículos ligeros y conducción suave: Las pastillas orgánicas son ideales por su funcionamiento silencioso.
Para vehículos de alto rendimiento: Las pastillas cerámicas son necesarias para gestionar temperaturas altas.
Señales para el reemplazo de las pastillas
Reconocer el momento adecuado para el reemplazo es crucial para la seguridad:
Indicadores auditivos
El sonido de crujido indica un desgaste avanzado del material de fricción. Continuar usando puede dañar los discos de freno, aumentando significativamente los costos de reparación.
Sistemas de monitorización
Los vehículos modernos están equipados con sensores de desgaste integrados en el cuerpo de las pastillas. Cuando el material de fricción se reduce hasta el límite seguro, el sensor activa una luz indicadora en el tablero.
Verificación visual
La inspección periódica del espesor de las pastillas a través de las llantas del vehículo puede prevenir un desgaste excesivo. El espesor mínimo recomendado es de aproximadamente 3 mm para el material de fricción.
Importancia del mantenimiento del sistema de frenos
Además del reemplazo de las pastillas, el mantenimiento completo del sistema incluye la verificación de discos, del líquido de freno y de los componentes de la pinza. Un mantenimiento adecuado garantiza un rendimiento óptimo y una mayor durabilidad de todos los componentes.
Fuente de la foto: driving.co.uk, halfords.ie
