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5 habitos toxicos al volante que ponen en peligro la seguridad vial
Consejos útiles

5 habitos toxicos al volante que ponen en peligro la seguridad vial

26 dic. 2025 · Actualizado: 30 dic. 2025
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Resumen
  • Bloquear la banda de adelantamiento y velocidades extremas generan atascos, accidentes y adelantos arriesgados
  • Cambios de carril agresivos y cortar el paso provocan frenadas bruscas y posibles colisiones
  • Frenado brusco con fines de intimidación aumenta el riesgo de accidentes y conflictos en carretera

Los recuerdos del examen de manejo todavía están vivos para muchos de nosotros. Las emociones intensas, las manos temblorosas en el volante, cada maniobra realizada con la máxima atención bajo la mirada atenta del examinador. En ese día sabías que cualquier error podría costarte la licencia. Pero, ¿qué pasó después?

Para muchos conductores, la relajación tras el examen vino acompañada de la adopción de hábitos malos al volante. Conductas que nunca hubiéramos imaginado durante la formación, pero que se vuelven sorprendentemente comunes en el tráfico diario. Desafortunadamente, estos hábitos no solo molestan a los demás usuarios, sino que también pueden generar situaciones peligrosas.

Bloqueo de carriles y velocidad inadecuada

Una de las situaciones más frustrantes en el tráfico es encontrarte detrás de un conductor que bloquea la banda de adelantamiento en la autopista, avanzando a 105 km/h y negándose a volver a la banda de la derecha. Igualmente irritante es seguir a un vehículo que circula a 35 km/h en un tramo con límite de 50 km/h, sin razón aparente.

Por qué es peligroso:

  • Crea atascos de tráfico innecesarios
  • Puede provocar accidentes en cadena
  • Obliga a otros conductores a realizar maniobras arriesgadas para adelantar
  • En autopistas, los coches que salen de la banda de aceleración directamente a la segunda banda a velocidades demasiado bajas representan un peligro mayor

La solución: Si no puedes o no quieres conducir al límite de velocidad legal, permanece en la banda derecha. Para adelantar, cambia a la izquierda, finaliza la maniobra rápida y seguramente, y luego vuelve inmediatamente a la banda derecha. Los límites de velocidad no son arbitrarios: están calculados para asegurar la fluidez y la seguridad del tráfico para todos los participantes.

Cambios de carril agresivos y cortar el paso

La mezcla agresiva en el tráfico, los cambios bruscos de carril y el cortar el paso se han convertido en un comportamiento peligroso cada vez más común. Muchos conductores parecen olvidar que al volante no solo conduces para ti, sino que formas parte de un flujo complejo de vehículos, cada uno con su trayectoria y velocidad.

Por qué es riesgoso:

  • No puedes anticipar las reacciones de los demás conductores
  • Obliga a otros a frenar bruscamente
  • Puede provocar colisiones o accidentes más graves
  • Crea tensión y estrés en el tráfico

Conducción adecuada: Antes de cualquier cambio de carril, utiliza siempre la señalización. Revisa los espejos retrovisores y el punto ciego. Asegúrate de tener espacio suficiente para maniobrar sin obligar a otros coches a frenar. La conducción preventiva significa anticipar, no reaccionar en el último momento.

Frenado brusco con fines de intimidación

Esta es, sin duda, una de las manifestaciones más peligrosas e irresponsables de furia al volante. El escenario es conocido: te enojas con un conductor, te posicionas delante de él y pisas repetidamente el freno con el objetivo explícito de intimidar o castigar.

Consecue ncias de este comportamiento:

  • Riesgo extremo de colisión por alcance
  • Posibles lesiones para todos los ocupantes
  • Daños materiales en ambos vehículos
  • Responsabilidad legal en caso de un accidente
  • Escalada de una situación ya tensa

Alternativa civilizada: Si realmente otro conductor ha cometido un error y sientes la necesidad de comunicarlo, puedes:

  • Si estás en localidad, detenerte de forma segura y explicar la situación
  • Usar un gesto cortés para llamar la atención sobre el error
  • O simplemente dejar que el incidente pase: la mayoría de los errores en tráfico no son intencionados

La pregunta clave es: ¿qué ganas con este acoso? En el mejor de los casos, nada. En el peor, un coche golpeado y posibles lesiones. No vale la pena.

Uso indebido de las luces

El tema de la iluminación en el tráfico es una historia larga y compleja. Desde conductores que circulan siempre con las luces altas, hasta quienes usan las luces antiniebla en condiciones normales, o con faros desajustados que deslumbran a los demás usuarios.

Situaciones problemáticas frecuentes:

  • Luz alta mantenida permanentemente
  • Proyectores de niebla usados en condiciones normales
  • Faros desajustados que apuntan demasiado alto
  • Un faro quemado, el otro compensando con mayor intensidad
  • Destellos agresivos en lugar de señales discretas de adelantamiento

Efectos sobre la seguridad:

  • Ceguera temporal de otros conductores
  • Fatiga visual en distancias largas
  • Reducción de la visibilidad para los que van delante
  • Creación de situaciones peligrosas de noche

Uso correcto de las luces:

La luz alta debe usarse solo en carreteras no iluminadas, sin tráfico procedente en sentido opuesto ni vehículos delante. Al encontrarte con otro vehículo, cambia inmediatamente a la luz corta.

Los proyectores de niebla están exactamente para eso: para la niebla, no para impresionar ni para “ver mejor” con ellos. Su uso sin necesidad es ilegal y peligroso.

Verifica periódicamente:

  • Regulaje de los faros (en taller o ITV)
  • Funcionamiento correcto de ambos faros
  • Limpieza de las lentes para una iluminación uniforme

Claxonazo excesivo y no justificado

Algunos conductores parecen usar el claxon como extensión de su personalidad: lo usan para todo, desde expresar frustración hasta saludar a conocidos. Incluso hay conductores que tocarían la bocina ante su propia sombra si fuera posible.

Cuándo NO debes tocar la bocina:

  • El semáforo acaba de ponerse verde y el coche de delante no se ha movido de inmediato
  • Quieres que alguien que circula dentro de la norma te apure
  • Para expresar tu enfado hacia otros conductores
  • Como saludo a amigos en la calle
  • Por impaciencia en el tráfico denso

Cuándo DEBES usar la bocina:

  • Para avisar a otros usuarios de la carretera de un peligro inminente
  • Cuando un peatón se mete en la vía sin verte
  • En curvas sin visibilidad en carreteras estrechas
  • Para evitar un accidente que está a punto de ocurrir

Por qué importa: El claxon es un dispositivo de seguridad, no un medio para expresar emociones. Existen zonas donde su uso está completamente prohibido (hospitales, escuelas) precisamente porque el ruido excesivo puede afectar la salud y el bienestar de las personas. La contaminación sonora es un problema real en las grandes ciudades, y el claxon injustificado contribuye significativamente a ello.

Conclusión: la conducta civilizada salva vidas

Estos cinco comportamientos pueden parecer menores o incluso justificables cuando los adoptamos. Sin embargo, cada uno de ellos contribuye a crear un entorno vial más peligroso y estresante para todos. La conducta al volante refleja el respeto que tenemos hacia los demás usuarios de la vía y hacia nosotros mismos.

¿Recuerdas las emociones del primer examen? Esa atención extra, el cuidado de hacerlo todo correctamente. No hace falta conducir siempre con esa tensión, pero los principios básicos: respeto, prudencia y conducción defensiva, deberían acompañarnos en cada viaje.

El tráfico se vuelve más seguro y agradable cuando cada conductor asume la responsabilidad de su propio comportamiento al volante. No se trata solo de evitar multas o accidentes: se trata de contribuir a una cultura vial basada en el respeto mutuo y la seguridad.