- Cambiar una llanta pinchada toma aproximadamente 15-20 minutos con práctica.
- Causas principales: perforación, desgaste del flanco, desgaste y presión incorrecta.
- Necesitas: neumático de repuesto, gato, llave de vaso, triángulo y guantes.
- Pasos clave: detente seguro, afloja pernos en suelo, coloca el gato y levanta.
El cambio de un neumático pinchado es una de las habilidades básicas que todo conductor debería dominar. Aunque a primera vista puede parecer una tarea complicada, con las instrucciones correctas y algo de práctica, esta operación puede realizarse de forma segura en aproximadamente 15-20 minutos.
Los pinchazos de neumáticos pueden ocurrir en los momentos más inoportunos y por diversas causas. Desde clavos y tornillos en la carretera, hasta fragmentos de vidrio u objetos metálicos afilados; cualquier conductor puede enfrentarse a esta situación desagradable. Lo importante es saber cómo reaccionar de forma rápida y segura.
Causas principales de los pinchazos en neumáticos
Antes de pasar a la parte práctica, es útil entender las causas que pueden provocar un pinchazo:
- Perforación de la banda de rodadura - generalmente causada por clavos, tornillos o fragmentos de vidrio
- Deterioro del flanco - puede ocurrir por el impacto con bordillos o baches
- Desgaste excesivo - los neumáticos viejos pueden ceder de pronto
- Presión incorrecta - subinflado puede provocar sobrecalentamiento y deterioro
- Envejecimiento del caucho - después de 6-8 años, el caucho se vuelve más frágil
Qué herramientas se necesitan para cambiar un neumático
Antes de empezar el proceso, asegúrate de tener todas las herramientas necesarias:
- Neumático de repuesto (verificado periódicamente para la presión)
- Gato del coche (adecuado al peso del vehículo)
- Llave de vaso para pernos de rueda
- Triángulo reflectante para señalización
- Guantes de protección (opcional, pero recomendado)
Pasos para cambiar un neumático pinchado
Paso 1: Detente en un lugar seguro
Cuando notes que tienes un pinchazo, lo primero esencial es detener el vehículo de forma segura. Busca una superficie plana y estable, lo más alejada posible del tráfico. Enciende las luces de emergencia y, si es posible, coloca el triángulo de señalización a una distancia de al menos 50 metros detrás (100 metros en la autopista).
ATENCIÓN: Nunca intentes cambiar una rueda en una pendiente o en terreno inestable. Si la situación no permite detenerse de forma segura, contacta con un servicio de asistencia en carretera.
Paso 2: Preparación de las herramientas
Abre el maletero y saca el neumático de repuesto, el gato y la llave de vaso. Revisa rápidamente el estado del neumático de repuesto: debe tener la presión adecuada y no presentar daños visibles.
Paso 3: Aflojar los pernos
Importante: Afloja los pernos antes de levantar el coche. Con la rueda aún en el suelo, tienes adherencia suficiente para aflojarlos. Usa la llave de vaso y gírala en sentido contrario a las agujas del reloj. No los aflojes por completo en este paso, solo hazlo lo suficiente para que puedan desatornillarse manualmente más tarde.
Paso 4: Colocación del gato
Cada vehículo tiene puntos de elevación especiales, normalmente indicados en el manual o por indicadores visuales en el chasis. Son zonas reforzadas específicamente para soportar el peso del coche. No uses nunca el gato sobre la chapa o sobre otros componentes que no estén destinados a este fin.
Coloca el gato perpendicular al suelo y ajusta la altura hasta que haga contacto con el punto de elevación.
Paso 5: Elevación del vehículo
Levanta el coche de forma gradual hasta que la rueda defectuosa se separe del suelo aproximadamente 2-3 cm. No levantes más de lo necesario: cuanto más alto esté el coche, más inestable se vuelve.
Paso 6: Retirar la rueda defectuosa
Desatornha por completo los pernos y colócalos en un lugar seguro (preferiblemente dentro de la tapa de la rueda o en una caja). Tira de la rueda hacia ti con ambas manos para separarla del cubo. ATENCIÓN: las ruedas pueden ser pesadas (15-25 kg), así que prepárate para su peso.
Paso 7: Colocación de la rueda de repuesto
Coloca la rueda de repuesto sobre el cubo, alineando las aberturas con los pernos. Puede ser necesario levantar ligeramente la rueda para colocarla correctamente. Enrosca a mano los pernos hasta que la rueda quede fijada, pero aún no aprietes con la llave.
Paso 8: Bajar el vehículo
Baja el coche despacio hasta que la rueda de repuesto toque el suelo y soporte parte del peso, pero no por completo. En esa posición, aprieta los pernos con la llave de vaso siguiendo el patrón de cruce (diagonal) para una distribución uniforme de la presión.
Paso 9: Finalización
Baja completamente el vehículo y retira el gato. Vuelve a apretar los pernos, esta vez con la fuerza máxima, respetando el mismo patrón de cruce.
Tipos de neumáticos de repuesto
Neumático de repuesto normal
Tiene el mismo tamaño que las ruedas estándar y puede usarse durante periodos prolongados.
Neumático de repuesto temporal (donut)
Es más pequeño y ligero, destinado a uso en distancias cortas (máximo 80 km) y a velocidades reducidas (máximo 80 km/h).
Consejos importantes de seguridad
- Verifica periódicamente la presión del neumático de repuesto cada 3 meses
- No excedas la velocidad recomendada para el neumático temporal
- Repara o sustituye lo antes posible el neumático pinchado
- Verifica el apriete de los pernos tras los primeros 50 km recorridos
- Mantén una distancia de seguridad mayor cuando uses el neumático de repuesto temporal
Cuándo llamar a profesionales
Existen situaciones en las que es más seguro llamar a la asistencia en carretera:
- Cuando estás en una autopista con tráfico intenso
- Cuando no tienes las herramientas necesarias o el neumático de repuesto
- Cuando el terreno es inestable o peligroso
- Cuando no te sientes seguro para realizar la operación
- Cuando los pernos están bloqueados y no se pueden aflojar
Mantenimiento tras cambiar la rueda
Una vez que hayas llegado a tu destino, se recomienda:
- Verificar en un servicio profesional el apriete de los pernos con el torque especificado (generalmente entre 80-120 Nm)
- Analizar el neumático pinchado para determinar si puede repararse
- Reemplazar el neumático de repuesto temporal por uno normal lo antes posible
- Verificar la alineación de las ruedas si el pinchazo fue causado por problemas de suspensión
Reparación vs. sustitución de neumáticos
No todos los pinchazos requieren el reemplazo completo del neumático. Una perforación pequeña en la zona central de la banda de rodadura puede repararse profesionalmente mediante:
- parche interior para perforaciones de hasta 6 mm
- tapones en forma de hongo para agujeros más grandes
- vulcanización para ciertos tipos de daños
No se recomienda reparar cuando:
- la perforación está en el flanco
- el diámetro de la perforación supera 6 mm
- el neumático ha rodado con presión cero
- hay múltiples perforaciones
- el neumático es viejo (más de 6 años)
Cambiar un neumático pinchado no tiene por qué ser una experiencia estresante. Con la preparación adecuada y siguiendo estos pasos, podrás gestionar esta situación de forma segura y eficiente. Recuerda siempre que tu seguridad y la de los demás usuarios de la vía es la prioridad número uno.