- Los faros se opacan por UV, arañazos, oxidación y suciedad, reduciendo la iluminación.
- Dos soluciones caseras: bicarbonato con limón o pasta de dientes.
- Mezcla bicarbonato con limón para hacer pasta y frota 2-3 minutos.
- Opción 2: limón como esponja, frota con bicarbonato.
Los faros opacos y amarillentos son un problema común para cualquier dueño de coche. Independientemente de la marca o el modelo que conduzcas, factores como la suciedad acumulada, la exposición a los rayos UV y el proceso natural de oxidación hacen que los faros de policarbonato pierdan claridad con el tiempo. Este fenómeno no solo afecta la estética del vehículo, sino que también reduce la eficacia de la iluminación, comprometiendo la visibilidad durante la conducción nocturna o en condiciones meteorológicas adversas.
Existen soluciones profesionales para la restauración de los faros, pero antes de acudir a un servicio automotriz o de invertir en productos caros de pulido, puedes intentar métodos caseros simples y eficaces. Dos de las soluciones más accesibles implican el uso de ingredientes que probablemente ya tienes en la cocina: bicarbonato de sodio con limón o pasta de dientes.
Por qué se opacan y amarillean los faros
- Exposición a los rayos UV que descomponen el material plástico
- Arañazos causados por arena y grava proyectados desde la carretera
- Oxidación en presencia de humedad y oxígeno
- Depósitos de suciedad, insectos y sustancias químicas de las carreteras
Estos procesos hacen que la superficie del faro se vuelva áspera y opalescente, bloqueando hasta el 50% de la luz emitida por la bombilla.
Método con bicarbonato de sodio y limón
Qué necesitas:
- Una bolsa de bicarbonato de sodio
- 1-2 limones frescos
- Un bol para mezclar
- Agua tibia
- Toalla de microfibra o paño limpio
- Guantes de protección (opcional)
- Cinta adhesiva de enmascarar (opcional, para proteger la pintura)
Opción 1: Pasta de limpieza
Esta opción ofrece un mayor control sobre la consistencia y la aplicación del producto:
- Preparar la mezcla: En un bol, mezcla 3-4 cucharadas de bicarbonato de sodio con el jugo de medio limón
- Añade agua: Incorpora poco a poco agua tibia hasta obtener una pasta con consistencia densa, similar a la pasta de dientes
- Aplica en el faro: Usando una toalla de microfibra o directamente con la mano, aplica la pasta de forma uniforme sobre la superficie del faro
- Frota circular: Con movimientos circulares suaves, frota la pasta sobre el faro durante 2-3 minutos
- Deja actuar: Deja que la pasta actúe otros 2-3 minutos
- Enjuaga abundantemente: Usa agua tibia para eliminar por completo los residuos
- Seca: Con la toalla de microfibra, seca el faro hasta que esté completamente seco
Opción 2: El limón como esponja
Esta técnica es más rápida y requiere menos utensilios:
- Prepara el limón: Corta un limón por la mitad
- Cubre con bicarbonato: Espolvorea bicarbonato de sodio directamente sobre la superficie cortada del limón
- Aplica en el faro: Usa la mitad del limón como una esponja, frotando directamente la superficie del faro
- Añade bicarbonato adicional: A medida que el bicarbonato se vaya agotando, sumerge la mitad en más bicarbonato
- Frota con insistencia: Concéntrate en las zonas más opacas o amarillentas
- Enjuaga y seca: Finaliza igual que en la primera variante
Método con pasta de dientes
La pasta de dientes contiene abrasivos finos y agentes blanqueadores que funcionan muy bien en el policarbonato de los faros.
Procedimiento de limpieza:
- Elige la pasta adecuada: Prefiera una pasta de dientes blanca, clásica, sin gel. Las pastas con efecto blanqueador son ideales
- Aplica en una esponja: Coloca una cantidad generosa de pasta en una esponja suave o un paño
- Frota el faro: Con movimientos circulares firmes, frota toda la superficie del faro durante 3-5 minutos
- Presta atención a las zonas problemáticas: Insiste en las zonas más opacas
- Enjuaga con agua tibia: la pasta de dientes es pegajosa, por lo que necesitarás agua tibia y varios aclarados
- Verifica el resultado: Tras el secado, inspecciona el faro. Si es necesario, repite el proceso
Consejos importantes para obtener mejores resultados
- Limpia los faros a la sombra: no trabajes bajo la luz directa del sol, ya que la mezcla se seca demasiado rápido
- Protege la pintura: usa cinta de enmascarar alrededor del faro para evitar rayones en la pintura
- Prueba en una zona pequeña: antes de tratar todo el faro, prueba el método en una esquina para verificar el resultado
- Repite si es necesario: para faros muy opacos, el proceso puede repetirse 2-3 veces
- Trabaja un faro a la vez: concéntrate en un faro y luego pasa al otro para mantener la consistencia
Con qué frecuencia se deben limpiar los faros
La frecuencia de limpieza depende de varios factores:
- Condiciones de estacionamiento: los coches aparcados al aire libre requieren limpieza más frecuente
- Kilómetros recorridos: cuanto más conduces, más se ensucian los faros
- Clima: las zonas con alta humedad aceleran la oxidación
- Edad del coche: los faros más antiguos requieren más mantenimiento
En general, una limpieza cada 3-6 meses es suficiente para mantener la apariencia y la funcionalidad.
Cuándo acudir a un especialista
Aunque los métodos caseros funcionan para opacidad ligera a moderada, hay situaciones donde es necesaria la intervención profesional:
- Oxidación profunda: cuando la opacidad penetra las capas internas del policarbonato
- Arañazos profundos: que no se pueden eliminar con una limpieza simple
- Fisuras o grietas: que requieren la sustitución del faro
- Deterioro de la capa UV: cuando la capa protectora se ha desgastado por completo
Un taller especializado puede realizar:
- Pulido profesional: usando máquinas de pulido y abrasivos graduales
- Restauración completa: eliminación de la capa opacada oxidada
- Aplicación de una nueva capa protectora: un barniz transparente resistente a UV que protege el faro a largo plazo
Protección de los faros tras la limpieza
Para mantener los resultados durante más tiempo:
- Aplica cera para coches: una capa de cera proporciona protección adicional contra los rayos UV
- Usa productos de protección para faros: aerosoles o lacas protectoras para los faros
- Lava el coche regularmente: la suciedad acumulada acelera su degradación
- Estaciona a la sombra cuando sea posible: limita la exposición directa al sol
Importancia de los faros limpios para la seguridad
Los faros no son solo un elemento estético; son vitales para tu seguridad y la de otros usuarios de la vía. Los estudios muestran que los faros opacos pueden reducir la visibilidad hasta en un 50%, equivalente a conducir con las luces a medio encendido. De noche, en condiciones de lluvia o niebla, esta reducción puede marcar la diferencia entre ver un obstáculo a tiempo o verse involucrado en un accidente.
Las normativas de muchos países consideran que los faros opacos son motivo para no aprobar la inspección técnica periódica, precisamente por los riesgos de seguridad que presentan.
Conclusión
La limpieza de los faros con bicarbonato de sodio y limón o con pasta de dientes es una solución simple, barata y eficaz para restaurar la claridad y la funcionalidad de los faros. El proceso dura solo unos minutos y los resultados son visibles de inmediato. Sin embargo, para faros con daños severos o para protección a largo plazo, consultar a un especialista sigue siendo la mejor opción. Invertir en el mantenimiento de los faros no solo mejora la apariencia del coche, sino que contribuye de manera significativa a tu seguridad en la carretera.