- Conducir cansado retrasa reflejos y aumenta errores, incluso olvidar revisar espejos.
- Horas de sueño mínimo y conducción repetitiva aumentan la fatiga; otros factores: comida, medicación, estrés.
- 13% admite dormir al volante; 37% podría dormirse; fatiga vincula un sexto de accidentes.
- Signos: bostezos, ojos cansados, frotarse los ojos; dificultad para concentrarse y soñar despierto.
Todos sabemos cuán peligroso puede ser quedarse dormido al volante. Pero incluso la simple sensación de cansancio o somnolencia mientras conduces puede ser riesgosa para ti, para tus pasajeros y para los demás participantes en el tráfico. Idealmente, deberías evitar ponerte al volante cuando estés cansado o detenerte a descansar, pero esto no siempre es posible.
De hecho, el sueño puede afectar seriamente tus habilidades de conducción, desde la ralentización de los tiempos de reacción hasta errores simples, como olvidar revisar los espejos al cambiar de carril. El cuerpo reacciona mucho más lento ante los estímulos cuando estás cansado y te expones a un riesgo muy alto.
Factores que contribuyen a la fatiga al volante
Algunos tramos te pueden hacer sentir especialmente somnoliento. Por ejemplo, conducir por una autopista interminable, sin características, con pocas interrupciones y pocos estímulos, podría aumentar sin duda la fatiga, especialmente si dependes del control de crucero. De hecho, cualquier tipo de conducción repetitiva que no requiera la atención al 100% del conductor puede conducirte hacia la somnolencia.
Otros factores que pueden contribuir a la fatiga al volante incluyen:
- Conducir en las horas en que el cuerpo naturalmente busca dormir (entre la medianoche y las 6 de la mañana)
- Consumir una comida copiosa antes de conducir
- Tomar ciertos medicamentos que tienen somnolencia como efecto secundario
- Realizar ejercicios físicos intensos antes de ponerte al volante
- Estrés y tensión emocional
Estadísticas alarmantes sobre la conducción en estado de fatiga
Es preocupante que uno de cada ocho (13%) de los conductores del Reino Unido haya reconocido haber dormido al volante, según una encuesta de 2018 realizada para AA Charitable Trust. Casi dos quintos (37%) dijeron haber experimentado la posibilidad de quedarse dormidos mientras conducían. Sin duda, cada uno de nosotros ha pasado al menos una vez por tal situación, lamentablemente.
Los efectos de la conducción en estado de fatiga pueden ser devastadores. Un estudio encontró que uno de cada seis accidentes con víctimas mortales o heridos en las carreteras principales está relacionado con la fatiga. Por ello, existen ciertas señales que debes vigilar y actuar de inmediato cuando corresponda.
Reconocimiento de tu propia fatiga
La fatiga es difícil de identificar. A diferencia de beber o consumir drogas, no existe una forma de medir la fatiga de un conductor. Y, a veces, los conductores simplemente no son conscientes de cuán cansados están. La National Sleep Foundation de Estados Unidos ofrece un recordatorio de las señales que indican que estás cansado, incluyendo:
Signos físicos evidentes:
- Bostezos repetidos, párpados pesados y frotarse los ojos
- Dificultad para mantener la cabeza erguida
- Sensación de inquietud e irritabilidad
Señales cognitivas y conductuales:
- Dificultad para concentrarse, así como soñar despierto con los ojos abiertos o pensamientos dispersos
- Dificultad para recordar los últimos kilómetros recorridos, o perder salidas o señales de tráfico
- Salirse del carril o cruzar las líneas de carril
- Reacciones lentas ante señales de otros vehículos
- Variaciones de velocidad descontroladas
Tecnologías modernas de detección de fatiga
Algunos coches nuevos ya están equipados con tecnología de seguimiento ocular capaz de detectar cuándo los conductores comienzan a mostrar signos de somnolencia y les solicita que hagan una pausa. Otros utilizan un sistema de inteligencia artificial que vigila la forma de conducir del conductor y le advierte cuando está cansado.
Estos sistemas analizan:
- los movimientos de los ojos y la frecuencia de parpadeo
- los movimientos de la cabeza
- los patrones de conducción y microgestos del volante
- el tiempo de reacción ante estímulos
Sin embargo, la tecnología no puede reemplazar la responsabilidad personal y la conciencia de tus propios límites.
Qué puedes hacer para conducir con seguridad
Si tu coche no cuenta con dicha tecnología, al menos puedes tomar algunas medidas prácticas para evitar quedarte dormido al volante:
Planificación del viaje
Evita conducir si estás cansado, especialmente en un viaje largo.
Planifica con antelación la ruta y duerme 7-8 horas antes de partir. Si no puedes lograrlo, toma una siesta corta antes de empezar.
Medidas inmediatas durante la conducción
Al primer signo de cansancio mientras conduces, detente en un lugar seguro y toma una siesta de 20 minutos. Da tiempo para que esa sensación de mareo desaparezca después de despertar.
Lleva a otro conductor contigo en viajes largos. Pueden hacer un cambio de conductor cada dos horas y compartir la conducción.
Alimentación y sustancias
No bebas alcohol. La cafeína, por otro lado, puede ayudar a mejorar la vigilia. Pero no esperes que actúe de inmediato y recuerda que una dosis de cafeína no dura mucho.
Evita comer una comida copiosa antes de conducir, ya que también puede hacerte sentir más somnoliento. Los medicamentos también pueden provocar somnolencia, así que lee siempre las instrucciones de cualquier medicamento que tomes antes de conducir.
Horario de conducción
Si puedes evitarlo, no conduzcas cuando normalmente tendrías sueño. Entre la medianoche y las 6 de la mañana, tu reloj biológico probablemente te dirá que necesitas dormir.
No conduzcas más de ocho horas al día
Intenta detenerte cada dos horas aproximadamente, especialmente si no estás acostumbrado a conducir largas distancias. Brake, la organización benéfica de seguridad vial, cita investigaciones que muestran que tras dos horas de conducción continua, puedes volverte menos capaz de concentrarte y reaccionar más lentamente ante los peligros.
Actividades recomendadas en las pausas:
- Paseos cortos para reactivar la circulación
- Ejercicios de estiramiento suaves
- Respiraciones profundas de aire fresco
- Tomar una bebida con cafeína (con moderación)
- Lavarse la cara con agua fría
Ejercicios físicos intensos antes de conducir también pueden provocar somnolencia, así que sería mejor evitarlos.
Cuándo buscar ayuda médica
Si observas que te sientes a menudo somnoliento al volante, considera buscar la causa del problema y abordar la fatiga de forma más general. La somnolencia crónica puede indicar problemas de salud más serios, como:
- Apnea del sueño
- Narcolepsia
- Síndrome de piernas inquietas
- Depresión o ansiedad
- Problemas de tiroides
En estos casos, consultar a un médico especialista puede ser esencial no solo para tu seguridad al volante, sino también para la calidad general de vida.
Conclusión
Conducir en estado de fatiga es un riesgo real y serio que puede tener consecuencias devastadoras. Reconocer señales tempranas, planificar cuidadosamente los viajes y adoptar medidas preventivas pueden marcar la diferencia entre un viaje seguro y un accidente trágico. Recuerda que no hay ninguna meta tan urgente que valga la pena poner en peligro tu vida o la de otros.