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Cuántos kilómetros puedes recorrer con el testigo de combustible encendido y los riesgos asociados
Consejos útiles

Cuántos kilómetros puedes recorrer con el testigo de combustible encendido y los riesgos asociados

26 dic. 2025 · Actualizado: 30 dic. 2025
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Resumen
  • Conducir con tanque casi vacío puede dañar la bomba de gasolina, sobrecalentamiento y fallo eléctrico
  • En pendientes o maniobras bruscas, baja reserva puede ahogar el motor y provocar apagado
  • Suciedad en combustible puede taponar filtros, provocar arranques difíciles, ralentí irregular y mayor consumo
  • En diésel, impurezas pueden desgastar inyectores, aumentando costos de reemplazo (1.500-4.000 RON por juego)

En la actualidad, conducir con el tanque casi vacío es una práctica común, pero no está exenta de riesgos. Este artículo analiza qué pérdidas y fallos puede provocar y qué medidas de mantenimiento ayudan a evitarlos.

Además, explicamos cómo estimar la autonomía real y qué sucede en escenarios de avería por combustible, para que puedas planificar mejor tus repostajes y minimizar costes.

Principales riesgos de conducir con bajo nivel de combustible

Fallos de la bomba de combustible

El principal riesgo de una avería por combustible es el daño al sistema eléctrico de encendido del automóvil, en particular a la bomba de gasolina. Esta pieza se encuentra dentro del tanque, y el combustible también cumple la función de enfriar la bomba.

Cuando el nivel de combustible desciende por debajo de un umbral, la bomba deja de estar completamente sumergida y empieza a aspirar aire. En estas condiciones, el pequeño motor eléctrico de la bomba se sobrecalienta rápidamente, ya que la ausencia de combustible implica la ausencia del enfriamiento natural. Esto puede llevar a que la bomba se grip o se queme, una reparación que puede costar entre 800 y 2.000 RON, según la marca y el modelo del coche.

Ahogamiento del motor en pendientes difíciles

Conducir con poco combustible cuando se circula en rampas, serpenteando o con cambios bruscos de dirección puede provocar el ahogamiento del motor y su fallo. El combustible migra dentro del tanque y ya no llega a la bomba de gasolina.

Este fenómeno es especialmente peligroso en tráfico intenso o en carreteras de montaña, donde un apagado repentino del motor puede crear situaciones peligrosas para el conductor y para otros usuarios de la vía.

Acumulación de impurezas en el sistema de alimentación

Otro aspecto a considerar es la suciedad en el combustible. Con el tiempo, residuos se acumulan en la parte baja del tanque, de modo que cuando el nivel es bajo, parte de estas deposiciones entran en el motor, arriesgando taponar el filtro de combustible.

El taponamiento del filtro de combustible interrumpe el circuito de suministro y afecta negativamente el rendimiento del motor:

  • Arranques difíciles
  • Respuesta lenta a la aceleración
  • Funcionamiento irregular a ralentí
  • Mayor consumo de combustible
  • Pérdida de potencia en pendientes

Además, el fallo repentino del motor durante la marcha representa un riesgo serio de seguridad, y el coche puede volverse in controlable, con los frenos y la dirección asistida fuera de servicio.

Particularidades para motores diésel

En cuanto a la avería por combustible diésel, hay que tener en cuenta que el diésel es más “sucio” que la gasolina, lo que puede provocar residuos considerables en el depósito. De ahí que el filtro de diésel esté destinado a retener estos residuos, pero no siempre lo logra, especialmente si el filtro está viejo. Así, las impurezas pueden conducir a gastos considerables:

  • Desgaste prematuro de inyectores (costo de reemplazo: 1.500-4.000 RON por juego)
  • Bloqueo de la bomba de alta presión
  • Deterioro del circuito de suministro

Además, en motores diésel, la entrada de aire al sistema de alimentación requiere purga completa del circuito, operación que puede tardar entre 30 minutos y una hora en un taller especializado.

Sistemas de aviso y monitoreo

Para evitar llegar a esta situación, se recomienda vigilar la aguja de combustible en el tablero, así como los mensajes de advertencia. La computadora del coche puede estimar la distancia que queda con el combustible restante.

Los sistemas modernos de aviso incluyen:

  • Testigo luminoso naranja/amarillo: se enciende cuando queda aproximadamente 10-15% de la capacidad del depósito
  • Advertencia sonora: en los coches más nuevos, una señal acústica acompaña la iluminación del testigo
  • Pantalla digital con la autonomía restante: calcula los kilómetros estimados hasta el agotamiento del combustible
  • Mensajes en la pantalla central: sugerencias de estaciones de servicio cercanas

Todos estos avisos tienen como objetivo preavisar de escenarios de consumo de combustible en movimiento.

Escenarios posibles en caso de avería por combustible

Avería en entorno urbano

Si ocurre una avería de gasolina en la ciudad, puede considerarse afortunado. Las distancias a pie hasta la primera gasolinera son cortas y no requieren gran esfuerzo. Sin embargo, hay que considerar:

  • Pérdida de tiempo (30-45 minutos)
  • Riesgo de recibir una multa por estacionamiento indebido
  • Estrés e incomodidad de la situación

Avería en carretera nacional o autopista

La situación menos favorable ocurre cuando la avería sucede fuera de la ciudad, en una carretera nacional o autopista. Se puede gestionar con calma, pero conviene estar consciente de que implicará costes extra evitables:

  • Servicios de asistencia en carretera: 150-300 RON
  • Transporte de combustible de emergencia: 100-200 RON
  • Remolque o plataforma: 300-800 RON, dependiendo de la distancia

La opción más cara es solicitar una plataforma para resolver el incidente. No detallaremos también la hora en que puede ocurrir el incidente: la noche no es amigable con las posibilidades de resolución rápida.

Cómo se calcula la autonomía real “en rojo”

La cantidad de kilómetros que se pueden recorrer tras la señalización del testigo de combustible depende de cada coche, así como de las condiciones de la carretera, el tiempo, la superficie de rodadura y el estilo de conducción.

Método de cálculo estimado

Para estimar la autonomía tras la señal de combustible, se puede realizar el siguiente cálculo:

  1. Identifique el volumen total del depósito (según el manual del automóvil)
  2. Anote el consumo medio del vehículo (según la lectura del ordenador)
  3. Abastezca el coche de inmediato en el momento de encenderse el testigo
  4. Reste los litros con los que se ha repostado de la capacidad total del depósito
  5. Multiplique el resultado por el rendimiento por kilómetro por litro

Ejemplos prácticos

Ejemplo 1 - Coche con motor de gasolina:

  • Capacidad del depósito: 50 litros
  • Consumo medio: 7 litros/100 km
  • Litros repostados cuando se encendió el testigo: 43 litros
  • Reserva restante: 50 - 43 = 7 litros
  • Autonomía estimada: (7 litros / 7 litros/100 km) × 100 = 100 km

Ejemplo 2 - Coche con motor diésel:

  • Capacidad del depósito: 60 litros
  • Consumo medio: 5 litros/100 km
  • Litros repostados cuando se encendió el testigo: 52 litros
  • Reserva restante: 60 - 52 = 8 litros
  • Autonomía estimada: (8 litros / 5 litros/100 km) × 100 = 160 km

Es evidente que, precisamente para ajustarse a estos valores obtenidos, es obligatorio adoptar un estilo de conducción preventivo y defensivo, evitando aceleraciones y frenadas bruscas.

Factores que influyen en la autonomía real

Aunque realice el cálculo, la autonomía real puede variar significativamente según:

Condiciones de tráfico

  • Tráfico urbano intenso: consumo un 30-50% mayor que la media calculada
  • Carretera nacional con velocidad constante: consumo cercano a la media
  • Autopista a altas velocidades: consumo aumentado del 20-40%

Condiciones meteorológicas

  • Temperaturas bajas: consumo aumenta un 10-20%
  • Aire acondicionado encendido: más 10-15% al consumo
  • Lluvia o nieve: mayor resistencia al rodaje

Estilo de conducción

  • Aceleraciones bruscas pueden aumentar el consumo hasta un 40%
  • Mantener una velocidad constante optimiza el consumo
  • Usar modos Eco reduce el consumo entre 5-10%

Recomendaciones para evitar problemas

En conclusión, nuestra recomendación es evitar el ahorro falso de combustible. Abastecerse con los últimos restos del depósito puede generar costes netos superiores:

  • Reemplazo de la bomba de combustible: 800-2.000 RON
  • Reemplazo del filtro de combustible: 80-200 RON
  • Limpieza del depósito y del sistema de alimentación: 300-600 RON
  • Reparaciones del motor causadas por impurezas: variables, hasta varios miles de RON

Reglas básicas para el mantenimiento saludable del sistema de alimentación

  1. No dejes que el depósito caiga por debajo del 25% - este es el umbral óptimo para proteger la bomba
  2. Abastecerte en estaciones de servicio conocidas - la calidad del combustible marca la diferencia
  3. Reemplazar el filtro de combustible según las recomendaciones del fabricante - usualmente cada 30.000-60.000 km
  4. Evitar recargas frecuentes con cantidades pequeñas - preferir el llenado completo
  5. Monitorear el consumo - aumentos bruscos pueden indicar problemas

Prácticamente, no es buena idea usar el coche “en rojo” debido al riesgo de sobrecalentamiento extremo o incluso bloqueo de la bomba de combustible. No hay que olvidar que esta bomba está dentro del combustible precisamente para enfriarlo; si no está sumergida, se utiliza una cantidad neta menor de combustible y se aspira aire. En estas condiciones, la pieza fallará, y su reemplazo costará considerablemente más que el ahorro obtenido por posponer el repostaje.

En definitiva, la seguridad y fiabilidad de su coche merecen más que unos pocos lei ahorrados al posponer la visita a la gasolinera. Un depósito bien repostado significa un coche preparado para cualquier situación y costos de mantenimiento reducidos a largo plazo.