- Quitar el DPF es ilegal y puede conllevar la retirada del certificado de matriculación
- También conlleva multas y problemas graves en la inspección técnica
- El DPF es obligatorio en diésel; eliminarlo convierte el coche en Euro 4 no conforme
- Talleres que eliminan DPF enfrentan multas de 5.000 a 10.000 lei
Cada vez más propietarios de coches diésel se enfrentan al problema de los filtros de partículas (DPF) defectuosos y se preguntan si pueden eliminarlos sin consecuencias. La realidad es que esta práctica está estrictamente prohibida por la ley y puede llevar a la retirada del permiso de circulación, multas considerables y problemas graves en la inspección técnica periódica.
El filtro de partículas diésel (DPF) es un componente obligatorio para todos los vehículos diésel modernos, formando parte integral del sistema de control de emisiones. Su eliminación transforma un vehículo Euro 4 en uno que no cumple ninguna norma de contaminación, con graves consecuencias tanto para el medio ambiente como para el propietario.
Qué es el filtro de partículas DPF y cómo funciona
Acrónimo DPF proviene del inglés de “Diesel Particulate Filter” y designa un filtro de partículas instalado en los vehículos diésel. Recientemente, filtros similares han comenzado a equipar también a los automóviles de gasolina.
Rol principal del DPF es capturar las partículas finas de los gases de escape, es decir, las polvos resultantes de la quema de combustible (PM 2.5 y PM 10). Estas partículas tienen un efecto cancerígeno y representan un peligro mayor para la salud pública.
Proceso de regeneración
Desde un punto de vista técnico, el motor finaliza la combustión del combustible a temperaturas de 300-350°C, generando polvo que necesita temperaturas de 600-700°C para su desintegración completa.
Filtrul de particule:
- Capta las partículas durante la conducción normal
- Se regenera periódicamente mediante la quema de las partículas acumuladas
- Es monitorizado constantemente por la centralita del coche
- Emite señales de alarma cuando la regeneración no puede efectuarse
Cuando el DPF no logra regenerarse o la centralita inicia regeneraciones con demasiada frecuencia, existe el riesgo de obstruirse por completo, lo que impide el arranque del motor.
Aspectos legales: por qué está prohibida la eliminación del DPF
Marco legal rumano
La eliminación del filtro de partículas está estrictamente regulada por:
- Ordenanza de Gobierno n.º 78/2020
- Ordenanza de Gobierno n.º 81/2020
Cualquier modificación del vehículo debe pasar por los registros del Registro Automotor Rumano (RAR), que no aprobará la eliminación del DPF.
Sanciones aplicables
Para los propietarios de vehículos:
- Retención del certificado de matriculación
- Retención de las placas de matrícula
- Obligación de volver a montar el filtro para la reobtención de documentos
Para los talleres que realizan la eliminación:
- Multas entre 5.000 y 10.000 lei
- Posibles sanciones adicionales por operar fuera del marco legal
Atención a los talleres no autorizados
Muchos talleres trabajan en ilegalidad, no figuran en la base de datos del RAR. Las operaciones realizadas por estos talleres no son legalmente válidas y los exponen a riesgos importantes.
Consecuencias de la eliminación del DPF en la ITV
Qué sucede en la inspección técnica periódica
En la ITV, el vehículo fallará la verificación de forma obligatoria por alguno de estos motivos:
- La ausencia del filtro de partículas se detecta en el control de emisiones
- El nivel de NOx supera con creces los límites legales
- El vehículo ya no cumple la norma Euro para la que fue homologado
Proceso de remediación
Para aprobar la ITV, será obligatorio:
- Montar un filtro de partículas nuevo y funcional
- Reprogramar la centralita para reconocer el DPF
- Volver a la ITV para una nueva verificación
- Soportar todos los costos asociados
Costos asociados con la sustitución del DPF
Precios de filtros nuevos
El coste de un filtro de partículas nuevo varía entre:
- 1.500 – 3.000 euros
- El precio elevado se justifica por el uso de metales raros con propiedades especiales de filtración
Duración de vida y kilometraje
Un filtro DPF nuevo está diseñado para funcionar aproximadamente:
- 400.000 kilómetros en condiciones normales de uso
- La duración puede variar según el estilo de conducción y la calidad del combustible
Alternativas legales a la eliminación del DPF
Limpieza del filtro
En lugar de eliminar el filtro, puede optar por:
- Limpieza profesional en talleres especializados
- Uso de aditivos dedicados a la limpieza del DPF (como los productos Protec)
- Regeneración forzada mediante diagnóstico autorizado
Procedimiento de limpieza con aditivos
Para la limpieza del filtro DPF:
- Añada el aditivo de limpieza al depósito de combustible
- Conduzca el vehículo según las instrucciones del fabricante
- La sustancia reduce la temperatura necesaria para la regeneración
- Las partículas se queman con mayor facilidad durante la regeneración
Impacto en el medio ambiente y la salud
Protección del aire respirable
- Protege la calidad del aire eliminando partículas finas
- Reduce el riesgo de enfermedades respiratorias y cáncer
- Contribuye a la reducción del efecto invernadero
- Cumple los compromisos ambientales del país
Responsabilidad individual
En el contexto actual de lucha contra la contaminación y la promoción de vehículos eléctricos, la eliminación del DPF representa un paso atrás importante para la protección del medio ambiente y de la salud pública.
Recomendaciones prácticas
Para mantener el DPF en buen estado
- Realice viajes largos periódicamente para permitir una regeneración completa
- Utilice diésel de calidad de estaciones reconocidas
- Respete los intervalos de servicio para la verificación del sistema
- No ignore las señales de alarma del tablero
En caso de problemas
- Consulte un servicio autorizado para diagnóstico completo
- Evite soluciones ilegales de eliminación del filtro
- Evalúe el costo de la reparación frente al valor del vehículo
- Considere reemplazar el vehículo si la reparación no es rentable
La eliminación del filtro de partículas DPF no es una solución viable a largo plazo. Los riesgos legales, los costos adicionales y el impacto negativo sobre el medio ambiente y la salud hacen de esta práctica una elección poco aconsejable que puede acarrear consecuencias graves para cualquier propietario de un vehículo.