- Se implementa un sistema de dos precios para combustible en Hungría.
- Coches húngaros: precio techo de 480; extranjeros: precio de mercado 700-900.
- La medida busca frenar el turismo de combustible y sostener subsidios.
- Afecta especialmente a rumanos fronterizos del oeste y su economía.
A partir de este viernes, los conductores con vehículos matriculados en otros países ya no pueden beneficiarse de los precios máximos de combustible en Hungría. El anuncio lo hizo Gergely Gulyás, jefe de gabinete del primer ministro Viktor Orbán. La nueva medida introduce un sistema de dos precios: uno con techo para los vehículos húngaros y otro alineado con el mercado europeo para los coches extranjeros.
Contexto: Hungría, el país europeo más barato para el combustible
Hungría mantiene actualmente los precios de combustible entre los más bajos de Europa. Esta diferencia tarifaria ha generado un flujo constante de conductores de países vecinos, especialmente de zonas fronterizas, que acudían a repostar a estaciones húngaras. El fenómeno conocido como “turismo de combustible” ha alcanzado dimensiones que, según las autoridades de Budapest, amenazan la sostenibilidad del programa de subsidio para los ciudadanos húngaros.
En Hungría, el precio de la gasolina se mantiene en aproximadamente 1,3 euros por litro (480 forintos), en comparación con 700-900 forintos en otros países de la UE, una diferencia de hasta el 50% respecto a los precios en el resto del continente.
El nuevo sistema de precios diferenciados
Para frenar el aflujo de conductores extranjeros que se beneficiaban de tarifas preferenciales, las autoridades húngaras implementarán un sistema de dos precios:
- Conductores con vehículos húngaros: 480 forintos por litro (precio techo)
- Conductores con vehículos extranjeros: precio alineado con el mercado europeo (700-900 forintos por litro)
Esta diferenciación se basará en el país de matrícula del vehículo y se aplicará en todas las estaciones de servicio de Hungría. La medida llega después de que el flujo de vehículos extranjeros que repostaban en Hungría aumentara de forma notable, ejerciendo presión sobre las reservas de combustible subvencionado.
Impacto directo para los conductores rumanos
Los rumanos figuran entre los más afectados por esta decisión. Los residentes de la franja occidental practicaban con frecuencia el “turismo de combustible” hacia Hungría, un fenómeno respaldado por el aumento sostenido del tráfico en los pasos fronterizos.
Ahorros perdidos
A comienzos de mayo, la diferencia de precios era significativa:
- Diésel en Hungría: 3 lei más barato por litro que en Rumanía
- Ahorro por un llenado: aproximadamente 150 lei
- Estadísticas: en las estaciones de la primera ciudad húngara en la frontera, una de cada cinco coches estaba matriculado en Rumanía
Consecuencias económicas y sociales
Esta medida tiene implicaciones importantes para la economía fronteriza y para los conductores rumanos que viajan con frecuencia a Hungría o la atraviesan. Para quienes residen en los condados del oeste (Arad, Timiș, Bihor), la ventaja económica de repostar en Hungría desaparece por completo.
Además, para los conductores profesionales y las empresas de transporte que operaban en rutas a través de Hungría, este cambio podría implicar costos operativos significativamente mayores. La diferencia de 3 lei por litro en el diésel, multiplicada por el consumo anual de un vehículo comercial, representaba ahorros sustanciales que ahora se perderán.
Precedentes en Europa
Hungría no es la primera nación en implementar medidas diferenciadas de este tipo. Otros Estados miembros que han subvencionado combustibles se han enfrentado a desafíos similares por el turismo de carburantes y han adoptado soluciones para proteger los recursos destinados a sus ciudadanos.
Resta por ver si esta medida será eficaz a largo plazo y si otros países de la región adoptarán políticas similares para proteger sus programas de subsidio de combustibles.