- En la Europa medieval, la aristocracia circulaba por la izquierda para distinguir clases
- Como la mayoría era diestra, la derecha sostenía la rienda o látigo
- Napoleón impuso la conducción por la derecha en territorios conquistados, uniformidad europea
- Gran Bretaña rechazó Napoleón, mantuvo la izquierda y expandió su norma por el imperio
Si bien en Rumania y en la mayor parte de los países europeos los conductores circulan por el carril derecho, a nivel mundial aproximadamente el 30% de los países han adoptado la conducción por la izquierda. El ejemplo más conocido es Gran Bretaña, que mantiene esta tradición desde hace siglos. A continuación se exponen las razones históricas y prácticas que explican esta diferencia.
Orígenes históricos de la circulación por la izquierda
Si volvemos al pasado, antes de la aparición del automóvil, cuando el transporte se realizaba con caballos de tiro y carruajes, la mayoría de los países europeos tenían el tráfico organizado por la izquierda. En la Francia medieval, por ejemplo, existía una norma social clara: la aristocracia circulaba por la izquierda, mientras que la gente común utilizaba la derecha. Esta separación permitía distinguir de inmediato entre las clases sociales.
Las razones prácticas eran múltiples. Como la mayoría de la gente era diestra, era más natural sostener la rienda o el látigo en la mano derecha al montar a caballo o al conducir una carreta, lo que hacía que la izquierda fuera más conveniente para la circulación. Además, en caso de un encuentro potencialmente hostil en la carretera, los jinetes podían ver mejor a su adversario y usar la espada con la mano derecha.
La revolución de Napoleón y el cambio de normas de circulación
En torno a los años 1800, poco después de la invención de los primeros vehículos motorizados con vapor, el emperador Napoleón Bonaparte emitió un decreto que transformó radicalmente las normas de circulación en Europa. Ordenó que todos los territorios franceses cambiaran la dirección del tránsito de la izquierda a la derecha.
Esta decisión tuvo consecuencias de gran alcance. Cada vez que Francia conquistaba un nuevo territorio durante las campañas napoleónicas, las nuevas normas de circulación se imponían a la población local. La mayoría de los países europeos adoptaron gradualmente este sistema, ya sea por la influencia francesa directa, o por comodidad y uniformidad comercial.
Por qué Gran Bretaña siguió siendo diferente
Gran Bretaña fue el único gran país europeo que se negó categóricamente a adoptar los cambios impuestos por Napoleón. Las razones fueron tanto políticas como prácticas. El Reino Unido nunca estuvo bajo control napoleónico, y los británicos quisieron mantener su identidad e independencia en todos los aspectos, incluidas las reglas de circulación.
A medida que el Imperio Británico se expandía, esta norma se exportó a sus colonias. Así, países como India, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y muchos otros mantuvieron la conducción por la izquierda, incluso después de obtener la independencia. Esta es la principal razón por la que hoy en día aproximadamente un tercio de los países del mundo circulan por la izquierda.
Por qué no existe una regla unificada a nivel mundial
Cambiar el sentido de circulación en un país sería una operación extremadamente costosa y compleja. Requeriría:
- La reconstrucción completa de la infraestructura vial
- La modificación de todas las señales de tráfico
- La reorganización de intersecciones y nodos viales
- Reacondicionamiento o reemplazo de toda la flota
- Reeducación de la población y de los conductores
- Costos costes en miles de millones de euros
Desde el punto de vista legal, cada país tiene el derecho soberano de establecer sus propias reglas de circulación. Muchos países mantienen el sistema actual como parte importante de su identidad y tradición nacional.
Seguridad vial: derecha versus izquierda
Estudios recientes han mostrado que, en los países donde la circulación se realiza por la derecha, el número de accidentes es ligeramente menor. Sin embargo, la diferencia no es estadísticamente significativa y se explica más bien por otros factores, como la calidad de la infraestructura, la educación vial y el rigor en la aplicación de las leyes.
Lo importante es que, independientemente del lado por el que se circule, la familiaridad local y el cumplimiento de las normas son factores decisivos para la seguridad vial. Los conductores que viajan a países con sentido opuesto deben estar extremadamente atentos y adaptarse rápidamente a las nuevas condiciones.
Países que han hecho la transición
Con el paso de la historia, algunos países han hecho la transición de un sistema a otro. Suecia, por ejemplo, pasó de la izquierda a la derecha en 1967, en una operación masiva conocida como “Dagen H” (Día H). El proceso requirió años de preparación y generó mucha confusión inicial, pero al final resultó exitoso.
Hoy, las probabilidades de que Gran Bretaña u otros países importantes hagan este cambio son extremadamente bajas, dadas las enormes costes y las perturbaciones que causaría. La conducción por la izquierda sigue siendo, por tanto, una parte integral de la identidad británica y de muchas otras naciones.
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