- No levantes el pie del freno; podría haber frenado parcial.
- Fallo por pinzas/discos o pérdida de líquido reduce frenado.
- El ABS evita bloqueo; si no hay ABS, pulsa el freno intermitentemente.
- Usa frenado por motor y evalúa entorno para detenerse con seguridad.
Aunque es una de las situaciones que ningún conductor desea experimentar, la falla del sistema de frenos puede ocurrir por diversas razones técnicas. Saber cómo reaccionar correctamente en estos momentos críticos puede marcar la diferencia entre un accidente menor y una tragedia. La experiencia y el conocimiento del funcionamiento de los sistemas del vehículo son esenciales para gestionar estas situaciones de emergencia.
Aunque sientas que el coche no frena en absoluto al pisar a fondo el pedal, lo más importante es no levantar el pie del freno. Siempre hay una posibilidad de que aún exista una frenada parcial, y cada centésima de segundo ganada puede ser crucial. Una respuesta rápida y correcta puede convertir una situación potencialmente fatal en una situación controlable.
Principales causas del fallo del sistema de frenos
Problemas con las pinzas y los discos de freno
En el caso de frenos de disco, es posible que solo una de las pinzas pierda presión, mientras la otra siga funcionando. Aunque la potencia de frenado disminuirá drásticamente, no desaparecerá por completo, lo que puede permitir detener el vehículo en condiciones de seguridad relativas.
Lo que ocurre tecnicamente es que la presión hidráulica se distribuye de forma desigual entre las dos partes del sistema. La pinza funcional deberá compensar para la defectuosa, resultando en un frenado asimétrico que puede provocar desviación del vehículo.
Pérdida del líquido de frenos
Otra causa frecuente es la ruptura de la tubería en la que se encuentra el líquido de frenos, resultando en pérdidas significativas de fluido.
- Entrarán burbujas de aire en el sistema
- El sistema se sobrecalentará rápidamente
- La presión hidráulica será insuficiente para accionar las pastillas
- El pedal se volverá blando y llegará hasta el piso sin efecto
Rol crucial del sistema ABS
ABS (Anti lock Braking System) puede marcar la diferencia entre vida y muerte en momentos críticos. Este sistema evita el bloqueo de las ruedas durante la frenada, maximizando la adherencia y permitiendo mantener el control de la dirección.

Si tu coche no dispone de ABS, intenta simular su funcionamiento pulsando el pedal de freno de forma intermitente. Esta técnica previene el bloqueo completo de las ruedas y garantiza una frenada más eficiente que si las ruedas quedan bloqueadas.
Técnicas de frenado de emergencia
Mantener la calma y evaluar la situación
En primer lugar, es esencial mantener la calma y respirar hondo. El pánico puede llevar a decisiones equivocadas que pueden agravar la situación. Evalúa rápidamente el entorno e identifica:
- Zonas menos pobladas donde puedas desviarte
- Pendientes descendentes que pueden ayudar a reducir la velocidad
- Espacios abiertos donde el impacto sería menos peligroso
Uso de la potencia de frenado del motor
Una técnica eficaz de frenado de emergencia es usar la potencia de frenado del motor. La técnica varía según el tipo de caja de cambios:
Para cajas manuales:
- Desciende progresivamente, saltando 2 3 marchas según la velocidad desarrollada
- Mantén el motor en régimen de revoluciones altas, casi en la línea roja
- Evita pasar directamente a primera velocidad, excepto en casos de extrema emergencia
- Usa esta técnica solo cuando la velocidad esté por debajo de 10 km h en primera
La ventaja del motor a altas revoluciones es la gran potencia de frenado que puede ejercer mediante la compresión en los cilindros.
Para cajas automáticas:
- Pasa el cambio a modo manual o sport
- Desciende tanto como permita el sistema
- Para cajas más antiguas con marchas marcadas D 3 2 1, úsalas progresivamente hasta la primera marcha
- Las cajas automáticas ofrecen una potencia de frenado más débil que las manuales

Freno de mano como última solución
El freno de emergencia (freno de mano) puede ser utilizado como un método adicional de frenado, incluso en sistemas electrónicos modernos. Sin embargo, úsalo con precaución:
- Tira progresivamente, no de forma brusca, para evitar bloquear las ruedas traseras
- Ten en cuenta que el freno de mano actúa solo sobre las ruedas traseras
- A altas velocidades, este método puede provocar pérdida de control
Estrategias para situaciones extremas
Cuando los métodos convencionales fallan
En un escenario en el que ninguno de los métodos enumerados funcione o el frenado sea ineficaz, la estrategia se centra en minimizar los daños:
En entornos urbanos:
- Dirígete hacia zonas aisladas y menos pobladas
- Evita intersecciones concurridas y paradas de autobús
- Usa la bocina de forma constante para avisar a los peatones
- Enciende las luces de emergencia
En entornos rurales:
- Dirige el vehículo hacia campos abiertos o zonas con vegetación blanda
- Usa el arcén para fricción adicional
- Mantén la dirección recta para evitar volcar
Preparación para el impacto
Si el impacto es inevitable:
- Elige la diana más segura (setos, vegetación, muros bajos)
- Evita vehículos con pasajeros, postes y árboles grandes
- Asegura que el cinturón de seguridad esté abrochado
- Prepárate mental y físicamente para el impacto

Prevención de fallos del sistema de frenos
Mantenimiento preventivo
La mejor estrategia contra la falla de frenos es un mantenimiento preventivo regular: Revisiones regulares en el taller:
- Controlar el nivel y la calidad del líquido de frenos
- Inspeccionar las pastillas y discos por desgaste
- Comprobar la estanqueidad de tuberías y conectores
- Probar la eficiencia del sistema ABS
Señales de alerta:
- Pedal blando o que llega hasta el piso
- Ruidos inusuales al frenar
- Vibraciones en el pedal de freno
- Tirón hacia un lado al frenar
- Luces de emergencia en el tablero
Comprobaciones que puedes hacer tú mismo
- Revisa visualmente el nivel del líquido de freno en el depósito
- Observa si hay manchas de líquido debajo del coche tras estacionar
- Prueba la eficiencia de frenado en condiciones seguras, a bajas velocidades
- Verifica el desgaste de las pastillas a través de orificios en las llantas (donde sea visible)
Aunque esperamos que ningún conductor se encuentre nunca en una situación tan peligrosa, conocer estas técnicas y estar mentalmente preparado puede salvar vidas. El mantenimiento preventivo regular y cumplir con los programas de servicio siguen siendo la forma más segura de evitar estos escenarios.