- Las bujías desgastadas pueden causar fallos del motor y daños costosos
- El desgaste del electrodo depende de aleaciones (Níquel, Platina, Iridio) y calor
- La tasa de desgaste normal es 0,10-0,15 mm por 10.000 km
Las bujías son componentes esenciales del sistema de encendido, desempeñando un papel crucial en el funcionamiento óptimo del motor. Cuando estas piezas no funcionan correctamente, pueden aparecer diversos síntomas e incluso fallos graves del motor. Desafortunadamente, las bujías se desgastan con el tiempo y requieren reemplazo periódico. Comprender la vida útil de las bujías y las causas de su desgaste es esencial para mantener el rendimiento de los motores modernos.
En este artículo exploramos la duración típica de las bujías, los factores que influyen en su desgaste y el momento en que conviene cambiarlas para mantener la fiabilidad y la eficiencia del motor, con especial énfasis en bujías normales y de iridio.
Desgaste del electrodo central - la principal causa de degradación
El electrodo central de la bujía está expuesto a condiciones de funcionamiento extremas, alcanzando temperaturas muy elevadas durante la combustión. Estas condiciones severas provocan oxidación y desgaste progresivo del material.
Factores que influyen en el desgaste del electrodo
El nivel de desgaste del electrodo varía significativamente en función de varios factores técnicos:
- Punto de fusión del material del electrodo
- Resistencia a la corrosión y al calor
- Dureza del material utilizado
- Conductividad térmica para la disipación del calor
Materiales modernos para los electrodos
Para reducir el desgaste, los fabricantes emplean aleaciones especiales:
- Niquel - ofrece una buena resistencia a la corrosión
- Platina - material noble con durabilidad superior
- Iridio - el metal más duro, con el punto de fusión más alto
Estas aleaciones prolongan considerablemente la vida útil del electrodo, pudiendo resistir más tiempo a las condiciones extremas de la cámara de combustión.
Tasa de desgaste en condiciones normales
El desgaste varía según el tipo de motor y las condiciones de uso, pero para bujías normales, la tasa de desgaste media es aproximadamente 0,10-0,15 mm por cada 10.000 km recorridos. Este desgaste puede parecer insignificante, pero incluso pequeñas diferencias en la distancia entre electrodos pueden afectar drásticamente el rendimiento del motor.
Advertencia importante: Conducir con bujías que tienen el electrodo desgastado puede dañar la [bobina de inducción]. En lugar de traducir aquí el enlace, se recomienda revisar y reemplazar las bujías a tiempo para evitar costes de reparación adicionales.
Causas y consecuencias de las fallas del motor
¿Por qué ocurren las fallas?
Las fallas del motor ocurren cuando uno o más cilindros no reciben la chispa necesaria para encender la mezcla aire-combustible. Las causas principales incluyen:
- Bobina de inducción defectuosa
- Bujía desgastada o sucia
- Distancia entre electrodos demasiado grande
- Depósitos de carbón en los electrodos
Mecanismo de la avería
Cuando la mezcla aire-combustible no se quema, la causa principal es la ausencia de chispa en los electrodos de la bujía. Este fenómeno aparece cuando la tensión generada por la bobina de inducción es menor que la tensión necesaria de la bujía para producir una chispa suficientemente poderosa.
A medida que la distancia entre los electrodos aumenta por desgaste, se necesita una tensión cada vez mayor para que la chispa salte entre los electrodos. Cuando esa tensión supera la capacidad de la bobina, aparecen las fallas.
Momento óptimo para el reemplazo de las bujías
Señales de que las bujías deben cambiarse
Los electrodos se desgastan progresivamente, aumentando la separación (gap) entre ellos. Cuando esa distancia excede los límites especificados por el fabricante, el rendimiento de la bujía cae de forma significativa:
- La potencia del motor disminuye visiblemente
- El consumo de combustible aumenta
- Las emisiones se elevan
- Aparecen vibraciones del motor
- El motor puede tener arranques difíciles
Duración de vida práctica
La vida útil de una bujía puede definirse como el número de kilómetros recorridos hasta que la bujía empieza a dar fallos. En la práctica, se recomienda reemplazar las bujías cada 20.000 km para bujías normales, antes de que se deterioren por completo.
Riesgos de posponer el reemplazo
Además de los síntomas anteriores, las bujías desgastadas pueden dañar también el [catalizador del coche]. El coste de una reparación del catalizador puede ser muchas veces superior al precio de un juego nuevo de bujías, haciendo de la sustitución preventiva una inversión inteligente.

Vida útil de las bujias de iridio
Tipos de bujías de iridio
No todas las bujías de iridio ofrecen la misma durabilidad. Existen dos categorías principales:
Bujías de iridio con duración estándar
Estas bujías tienen una duración similar a una bujía normal, aproximadamente 20.000 km. Se identifican por códigos que comienzan con la letra “I”:
- IXU22C
- IXUH22
- IK20
- IQ20
- IW20
- ITV20
- IKH20
Bujías de iridio de larga duración
Estas bujías premium pueden funcionar hasta 100.000 km, representando una inversión a largo plazo. Se identifican por códigos que comienzan con las letras “S”, “Z”, “F”, “D” y “V”:
- VXU22
- VXUH22
- FK20HR11
- SXU20HPR9
- ZXU20HCR8
- DK20PR-D13
Ventajas de las bujías de iridio
Las bujías de iridio ofrecen múltiples beneficios:
- Mayor durabilidad - resisten más al desgaste
- Rendimiento constante - mantienen parámetros óptimos más tiempo
- Eficiencia energética - encendido más eficiente de la mezcla
- Reducción de emisiones - combustión más completa
- Ahorro a largo plazo - aunque tienen un precio inicial mayor, el coste por kilómetro es menor
Elegir el tipo adecuado
Para vehículos con alto kilometraje o uso intensivo, las bujías de iridio de larga duración son la mejor opción. Para coches con mantenimiento regular y kilometraje moderado, las bujías estándar pueden ser suficientes, siempre y cuando se respeten los intervalos de reemplazo.