- Las bujías muestran la salud del motor y posibles fallos.
- Inspección visual simple: desmontar, motor frío, observar punta y electrodo.
- Normal: marrón/gris; carbonizada: negra; aceite: depósitos aceitosos.
- Causas de problemas y mantenimiento: filtros sucios, mezcla rica, lubricación deficiente, sobrecalentamiento; revise bujías regularmente.
Las bujías son el corazón del proceso de combustión en cualquier motor de combustión interna, desde coches y cortacéspedes hasta ATV y embarcaciones. Aunque parecen componentes simples, son pequeñas maravillas técnicas que capturan electricidad de alta tensión en un extremo y generan una chispa precisa en el otro.
La chispa producida por la bujía enciende la mezcla de aire y combustible en la cámara de combustión, creando la explosión controlada que genera la potencia necesaria para el funcionamiento del motor. Sin bujías funcionales, el motor simplemente no puede arrancar. Por eso, el estado de las bujías ofrece información extremadamente valiosa sobre la salud general del motor.
Cuando las bujías están sucias, gastadas o dañadas, los efectos se notan de inmediato: mayor consumo de combustible, aceleración lenta, [fallos del motor] y dificultades al encender. Por lo tanto, revisar las bujías de forma regular puede prevenir problemas costosos y aportar diagnósticos valiosos.
Verificación del rendimiento del motor mediante el análisis de bujías
Examinar las bujías es uno de los métodos más accesibles y eficientes para evaluar el estado del motor. Este control puede hacerse como parte del mantenimiento preventivo o cuando se sospecha que algo no funciona correctamente.
Con solo observar el aspecto de una bujía, un mecánico experimentado puede identificar problemas como:
- Mezcla aire/combustible desbalanceada
- Problemas con el sistema de lubricación
- [sobrecalentamiento del motor] y la pieza de referencia del artículo enlazado
- Desgaste de componentes internos
- Problemas con [filtro de aire]

Guía paso a paso para la inspección de bujías
Desmontaje e inspección visual
El primer paso es desatornillar con cuidado la bujía que se desea inspeccionar. Utilice una llave especial para bujías y asegúrese de que el motor esté frío. Una vez retirada, examine con atención la punta de la bujía que se encuentra dentro del cilindro.
Análisis de los tipos de deterioro
Bujía en estado normal Una bujía sana presenta depósitos de color marrón o gris en el electrodo lateral. Esto indica una combustión óptima y una mezcla aire/combustible adecuada. Si la bujía se ve así, puede reinstalarse sin problemas.
Bujía carbonizada La tonalidad negra y seca en los electrodos y la punta del aislador señala una bujía carbonizada. Las causas principales incluyen:
- [filtro de aire] sucio u obstruido
- Mezcla carburante/aire demasiado rica
- Vehículo dejado sin usar durante mucho tiempo
- Problemas en el sistema de inyección

Depósitos de aceite Cuando el electrodo es negro y presenta depósitos aceitosos, y la punta del aislador también está recubierta de aceite, se trata de un fallo serio de estanqueidad. El aceite puede penetrar en los cilindros a través de:
- Segmentos de pistón desgastados
- Guias de válvulas dañadas
- Gaskets de culata defectuosos
- Problemas con el sistema de ventilación del cárter
Identificar y remediar la fuente de la fuga es crucial antes de reemplazar la bujía.
Bujía inundada Una bujía inundada con combustible suele deberse a un ahogamiento del motor. Sucede cuando:
- Intentas encender el motor varias veces sin éxito
- El sistema de arranque en frío no funciona correctamente
- Problemas con el sensor de temperatura
Las bujías pueden estar secas o dejarse secar al aire antes de un nuevo intento de arranque.
Bujía quemada Inflación en la punta del aislador, electrodos fundidos o depósitos blancos son signos claros de una bujía que funciona a temperaturas demasiado altas. Causas posibles:
- [sobrecarga del motor]
- Intervalo térmico de la bujía incorrecto
- Bujía con resistencia eléctrica inadecuada
- Avance de encendido incorrecto
- Mezcla aire/combustible demasiado pobre
Cuándo debe sustituirse definitivamente la bujía
Signos de desgaste irreversible
Electrodos gastados y erosionados Cuando los electrodos muestran desgaste avanzado y erosión, la bujía ha superado su vida útil. La separación entre los electrodos se ensancha, afectando la calidad de la chispa y, por consiguiente, la combustión.
Electrodos dañados mecánicamente Electrodos rotos, doblados o aplanados suelen indicar:
- Instalación de bujías con rosca de longitud incorrecta
- Contacto con el pistón debido a una bujía demasiado larga
- Problemas mecánicos internos del motor
Una bujía demasiado larga puede provocar daños graves en el motor, al igual que una muy corta que no garantiza una chispa adecuada.
Intervalos de reemplazo recomendados
Dependiendo del tipo de bujía y de las condiciones de operación:
- Bujías estándar: 15.000-30.000 km
- Bujías con electrodo de platino: 60.000-100.000 km
- Bujías con electrodo de iridio: 80.000-120.000 km
Elección de las bujías de repuesto
Al reemplazar bujías dañadas, consulte el manual del vehículo para obtener especificaciones exactas:
- Intervalo térmico correcto
- Longitud de la rosca
- Tipo de electrodo
- Resistencia eléctrica
Su taller puede recomendar pasar a bujías de mayor rendimiento, que ofrecen:
- Mayor durabilidad
- Encendido más eficiente
- Mejor resistencia a depósitos
- Rendimiento superior a temperaturas extremas
La revisión regular de las bujías no solo previene problemas costosos, sino que también proporciona una visión valiosa de la salud general del motor. Al entender las señales que dejan las bujías, los propietarios pueden identificar problemas en etapas tempranas y tomar medidas para mantener el rendimiento óptimo del motor.