- Piezas de suspensión flojas o gastadas causan desgaste irregular.
- Sistema de dirección defectuoso provoca desgaste desigual de la banda de rodadura.
- Presión incorrecta, sobreinflado o subinflado, acelera desgaste.
- Ruedas desalineadas o bujes y rodamientos dañados alteran la geometría.
Muchos conductores se preguntan por qué sus neumáticos se desgastan prematuramente, incluso conduciendo con precaución y respetando las normas de circulación. El desgaste irregular de los neumáticos es un problema común que puede costar cientos de euros en reemplazos no planificados, pero puede prevenirse si se entienden las causas y se mantiene el vehículo adecuadamente.
Cuando se da cuenta de que necesita neumáticos nuevos, suele sorprenderle y preguntarse cómo es posible que ya tenga que cambiarlos. No se trata de velocidad; no conduzcas de forma temeraria. No aceleres desde el semáforo ni frenes bruscamente. Entonces, ¿cómo puede ser que ya necesites neumáticos nuevos?
Causas principales del desgaste irregular
El desgaste irregular de los neumáticos puede deberse a una o más de estas problemáticas en cualquier momento. Es posible que muchas de ellas hayan pasado desapercibidas:
- piezas de suspensión flojas o gastadas
- la dirección desgastada o con fugas
- la presión incorrecta y no uniforme en los neumáticos
- las ruedas desalineadas
Problemas en el sistema de suspensión
Las piezas de suspensión flojas o gastadas, como un brazo de suspensión con fuga o un muelle roto, pueden contribuir al desgaste irregular de los neumáticos. La suspensión tiene la función de mantener el contacto constante y uniforme del neumático con la carretera. Cuando los componentes de este sistema están dañados, las fuerzas ya no se distribuyen de forma uniforme sobre la superficie de contacto del neumático.
Los amortiguadores gastados permiten oscilaciones excesivas de la rueda, lo que provoca contactos intermitentes con el asfalto y, en consecuencia, desgaste irregular. Los bujes dañados en los brazos de suspensión permiten movimientos no deseados de la rueda, afectando su geometría.
Sistema de dirección defectuoso
La dirección desgastada o con fugas, como un rodamiento flojo, desgaste de la punta de la rótula o juego excesivo entre la cremallera y el piñón, significa que las llantas no se mantienen en el ángulo correcto. Esto provoca que se desprendan capas de caucho y que la fricción excesiva desgaste rápidamente la banda de rodadura.
Las terminales de la barra desgastadas permiten cambios no controlados del ángulo de la rueda durante la marcha, lo que se traduce en desgaste rápido en los bordes del neumático. Los rodamientos deteriorados introducen vibraciones que aceleran el desgaste en determinadas zonas.
Presión incorrecta en los neumáticos
La presión incorrecta en los neumáticos provocará desgaste excesivo, incluso si la diferencia es de solo 0,2 bar respecto a la presión especificada. Este es uno de los problemas más comunes y más fáciles de corregir.
- El sobreinflado de los neumáticos llevará al desgaste más rápido del centro de la huella de rodadura, ya que la superficie de contacto se reduce a la zona central.
- El inflado por debajo de lo necesario provocará desgaste rápido de los hombros internos y externos, con la llanta deformándose excesivamente en la zona lateral.
Desalineación de las ruedas
La alineación de las ruedas juega un papel clave en el desgaste de los neumáticos. Así como en el caso de componentes de dirección desgastados, si una neumática está en un ángulo incorrecto, desprenderse de capas de caucho provocará desgaste excesivo de los neumáticos, más visible en la rueda afectada.
Los parámetros de alineación incluyen:
- Convergencia: ángulo entre los ejes de las ruedas respecto al eje longitudinal del vehículo
- Camber: la inclinación de la rueda respecto a la vertical
- Caster: el ángulo del eje de giro de la rueda
Tipos de desgaste y su significado
Diversos tipos de desgaste indican problemas específicos:
- Desgaste en bordes — presión insuficiente en el neumático
- Desgaste central — presión excesiva en el neumático
- Desgaste en un solo borde — problemas de alineación (camber incorrecto)
- Desgaste en parches — amortiguadores gastados o desequilibrio de las ruedas
- Desgaste en zigzag — problemas en el sistema de dirección o convergencia incorrecta
Cómo puede prevenir el desgaste irregular de los neumáticos?
El mantenimiento de rutina puede prevenir estos problemas costosos:
Revisiones regulares
- Control de la presión — verifique la presión de los neumáticos mensualmente y siempre cuando estén fríos
- Inspección visual — examine los neumáticos en busca de signos de desgaste irregular
- Rotación de neumáticos — realícela según las recomendaciones del fabricante (comúnmente a los 10.000–15.000 km)
Mantenimiento de los sistemas
- Verificación de la alineación de las ruedas anualmente o después de haber golpeado un bache profundo
- Reemplazo de los amortiguadores cuando empiecen a presentar fugas o signos de desgaste
- Revisión periódica de los componentes de dirección y suspensión
Señales de alarma
- Vibraciones en el volante a altas velocidades
- El coche tiende a jalar hacia un lado
- Desgaste visible irregular en los neumáticos
- Ruidos extraños de las ruedas
¿Qué hacer cuando el desgaste ya ha empezado?
Una vez que el desgaste irregular de los neumáticos ha comenzado, el daño no puede ser enderezado por completo, ya que parte de la huella de rodadura ya está desgastada.
Si giras los neumáticos afectados y los colocas en posiciones menos expuestas al desgaste, podrás alargar su vida útil, pero solo si el desgaste no es muy pronunciado y si no te molesta al conducir. En los casos severos, hay una única opción: reemplazar los neumáticos.
Antes de reemplazarlos, es esencial identificar y corregir la causa del desgaste irregular, de lo contrario los neumáticos nuevos sufrirán la misma suerte. Un diagnóstico profesional puede ahorrar cientos de euros a largo plazo al prevenir el desgaste prematuro de los neumáticos nuevos.
Sursa foto: junkmail.co.za