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Los coches eléctricos, más caros de operar por el aumento de la energía
Consejos útiles

Los coches eléctricos, más caros de operar por el aumento de la energía

26 dic. 2025 · Actualizado: 30 dic. 2025
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Resumen
  • Los costos de operación de coches eléctricos subirán por tarifas energéticas.
  • La electricidad podría duplicarse, elevando la presión de costos frente a la gasolina.
  • En Rumanía, la recarga pública insuficiente dificulta el uso diario de EVs.
  • Ejemplos de costos: i-PACE 500 lei más que F-PACE; e-Niro 450 lei más que Sportage.

El contexto económico y político actual plantea desafíos significativos para la adopción de vehículos eléctricos. A partir de octubre, los costos de explotación de los coches eléctricos superarán a los de los vehículos de gasolina, generando una paradoja que cuestiona la transición hacia la movilidad eléctrica.

Este análisis examina cómo la subida de las tarifas de energía, la escasez de componentes y una infraestructura de recarga aún en desarrollo afectan la viabilidad económica de los coches eléctricos frente a sus equivalentes de combustión.

Impacto del aumento de los precios de la energía

El costo unitario de la electricidad está a punto de duplicarse conforme a las nuevas tarifas energéticas, afectando directamente los gastos de carga de los vehículos eléctricos. Este aumento llega en un momento en que el precio de la gasolina ha bajado y se mantiene en aproximadamente 8 lei por litro. Por ello, la diferencia de costo entre ambos tipos de alimentación es cada vez más evidente, en detrimento de la opción eléctrica.

La incertidumbre del mercado energético y la posible escasez aguda de energía dificultan prever la evolución de los costos a largo plazo. Para los propietarios actuales y futuros compradores de coches eléctricos, esto representa un importante desafío a la hora de planificar los gastos de transporte.

Infraestructura de recarga en Rumanía

Además de los costos en aumento, los propietarios de vehículos eléctricos en Rumanía se enfrentan a una infraestructura de carga insuficientemente desarrollada. El reducido número de estaciones de carga públicas limita significativamente la viabilidad de un uso diario de los coches eléctricos, especialmente para viajes más largos.

Comparación real entre los modelos eléctricos y los de gasolina

Las diferencias de costo entre los vehículos eléctricos y los de combustión se vuelven evidentes al analizar modelos específicos dentro de la misma categoría.

Segmento premium: Jaguar i-PACE vs F-PACE

Según los cálculos realizados por el servicio de asistencia técnica RAC, el propietario de un Jaguar i-PACE, un SUV eléctrico, gastaría aproximadamente 500 lei más para recorrer la misma distancia que un conductor que maneja su equivalente en gasolina, el Jaguar F-PACE.

Especificaciones comparativas:

  • F-PACE (gasolina): autonomía de aproximadamente 650 km con un tanque que cuesta alrededor de 300 lei
  • i-PACE (eléctrico): autonomía de solo 460 km, necesitando más recargas para la misma distancia, con un costo adicional de 500 lei tras la subida de tarifas en octubre

Segmento mainstream: Kia e-Niro vs Sportage

La situación se mantiene también en la categoría de modelos más asequibles. Un propietario de Kia e-Niro debería gastar 450 lei más que un conductor de Kia Sportage para recorrer la misma distancia. Esta diferencia significativa debilita cada vez más el argumento económico a favor de los vehículos eléctricos.

Crecimiento de los costos de carga

Una carga completa de un SUV eléctrico típico para una familia costará un 84% más a partir de octubre que bajo las condiciones del techo de precios actual. Este aumento drástico tendrá un impacto significativo en el presupuesto mensual de los propietarios de vehículos eléctricos.

Los puntos de carga públicos no tienen más opción que subir sus precios para reflejar el incremento de los costos mayoristas. Esto afectará de manera notable a los conductores que dependen de la infraestructura pública de recarga, especialmente aquellos que viven en apartamentos sin posibilidad de instalar estaciones de carga personales.

Desafíos en el mercado de vehículos eléctricos

La demanda creciente de coches eléctricos se ha combinado con una crisis de suministro de tecnología vital y ha llevado al aumento de los precios de adquisición. El déficit global de semiconductores continúa afectando la producción, limitando la disponibilidad y manteniendo los precios altos.

Además, el alarmante incremento de los precios de la energía eléctrica complica aún más la ecuación. Las cifras de la Sociedad de Fabricantes y Comerciantes de Automóviles muestran un aumento del 50% en las matriculaciones de coches eléctricos en los primeros siete meses del año, en comparación con el mismo periodo de 2021, pero esta tendencia podría verse afectada por las nuevas realidades económicas.

El futuro de la movilidad eléctrica

La decisión de migrar por completo a vehículos eléctricos sigue en duda. La Unión Europea desea prohibir lo antes posible el uso de automóviles de combustión, con la esperanza de reducir la contaminación, pero el éxito de esta estrategia depende de la aceptación pública.

Sin embargo, no está claro que la gente acepte estos cambios mientras sus bolsillos se vean gravemente afectados si los precios de la energía siguen aumentando. La transición a la movilidad eléctrica requiere no solo infraestructura adecuada y tecnología asequible, sino también estabilidad económica y predictibilidad de los costos de explotación.

Para que los vehículos eléctricos se conviertan en una opción viable para la gran mayoría de consumidores, se necesita un equilibrio entre políticas ambientales, desarrollo de infraestructura y estabilidad de los precios de la energía. Sin estas condiciones, la adopción masiva de coches eléctricos seguirá siendo un desafío significativo.