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Qué es la bujía y cómo funciona: síntomas y mantenimiento
Diccionario de piezas

Qué es la bujía y cómo funciona: síntomas y mantenimiento

26 dic. 2025 · Actualizado: 30 dic. 2025
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Resumen
  • Las bujías generan la chispa para encender la mezcla en la cámara de combustión.
  • Están formadas por electrodo central, aislador cerámico, carcasa y electrodo lateral.
  • Funcionan con alta tensión (hasta 40,000 V) para generar chispa en PMS.
  • Luz de check engine aparece, vibraciones y pérdida de potencia indican fallos.

Las bujías son componentes esenciales del sistema de encendido en motores de gasolina. Ubicadas estratégicamente en la culata, alcanzan la cámara de combustión para cumplir su función vital: generar la chispa que enciende la mezcla de aire y combustible.

Componentes y funcionamiento de la bujía

La estructura de una bujía es engañosamente simple, pero extremadamente eficiente. Cada bujía está compuesta por:

  • Electrodo central - rodeado por un aislador cerámico (porcelana) que evita la fuga de corriente
  • Carcasa metálica - garantiza el montaje en la culata y la conexión a masa
  • Electrodo lateral - ubicado en el extremo inferior, forma el espacio donde aparece la chispa

El funcionamiento de la bujía se basa en principios eléctricos fundamentales. La bobina de inducción genera una corriente de voltaje extremadamente alto (hasta 40.000 voltios) que se transmite por un cable hacia el electrodo central de la bujía. Cuando esta corriente llega al extremo de la bujía, la distancia corta hasta el electrodo lateral crea las condiciones ideales para la descarga eléctrica.

La chispa producida debe ocurrir justo en el momento en que el pistón alcanza el punto muerto superior (PMS) y la mezcla está comprimida al máximo. La explosión controlada resultante impulsa el pistón hacia abajo con fuerza, la energía se transmite al cigüeñal y, en última instancia, a las ruedas del coche.

Síntomas de bujías defectuosas: 7 señales de alarma

Reconocer temprano una bujía defectuosa puede evitar problemas más graves y costosos. Aquí están las señales más frecuentes:

1. Encendido de la luz de check engine

Las bujías desgastadas o defectuosas perturban el funcionamiento normal del motor, generando fallos de encendido. La ECU (unidad de control del motor) detecta estas anomalías y enciende la luz de check engine en el tablero.

Advertencia: si la luz de check engine parpadea, la situación es crítica. Un parpadeo indica fallos severos que pueden dañar el catalizador, una pieza muy cara. En ese caso, apaga el motor y solicita asistencia de emergencia.

2. Funcionamiento irregular y vibraciones excesivas

Un motor en buen estado funciona de forma equilibrada, cada cilindro contribuyendo de manera uniforme a la potencia total. Una bujía en mal estado ya no puede encender correctamente la mezcla en su cilindro, creando un desequilibrio mecánico.

Consecuciones:

  • Vibraciones perceptibles en el volante y la carrocería
  • Motor tosco incluso en ralentí
  • Ruido inusual procedente del motor
  • Inestabilidad a bajas revoluciones

3. Pérdidas de potencia y aceleración deficiente

Al pisar el pedal del acelerador, se espera una respuesta lineal y progresiva del motor. Las bujías defectuosas perturban este comportamiento normal:

  • El coche se ahoga al acelerar
  • Pérdidas súbitas de potencia a lo largo de toda la gama de revoluciones
  • Respuesta tardía a la aceleración
  • Imposibilidad de alcanzar altas revoluciones

Estas señales se acentúan en situaciones que exigen potencia máxima: adelantamientos, pendientes o arranques desde parado.

4. Consumo de combustible elevado

Una bujía defectuosa altera la eficiencia del proceso de combustión. Si la mezcla no se quema de forma completa y correcta, el motor compensa aumentando:

  • La inyección de combustible
  • Manteniendo las revoluciones más altas para la misma potencia
  • Funcionando en un régimen más exigente para compensar el cilindro defectuoso

Si observas un incremento significativo del consumo (15-20% o más) sin una razón evidente, revisa el estado de las bujías. Otras causas pueden incluir un filtro de aire obstruido o fallos de sensores del motor.

5. Dificultad para arrancar el motor

Un motor con bujías en buen estado arranca de inmediato, en un máximo de 2-3 giros del arranque. Las bujías desgastadas prolongan este proceso:

  • El motor gira varias veces antes de encender
  • Arranques inestables, especialmente por la mañana o cuando el motor está frío
  • En casos extremos, el motor no arranca

El problema se acentúa en tiempo frío, cuando la chispa débil no puede encender eficazmente la mezcla fría de combustible y aire.

6. Olores inusuales en el habitáculo

Un síntoma menos evidente pero revelador es la aparición de olores característicos:

  • Olor a azufre o a huevos podridos
  • Olor a gasolina sin quemar
  • Humo negro en la salida

Estos olores ocurren porque la mezcla no quemada o parcialmente quemada llega al sistema de escape. El catalizador intenta quemar los residuos, generando estos olores característicos. La exposición prolongada a este régimen puede dañar el catalizador.

7. Aspecto visual de las bujías

La inspección visual ofrece información valiosa sobre el estado de las bujías y el funcionamiento del motor:

  • Depósitos negros y carbón: mezcla demasiado rica de combustible
  • Electrodo fundido o quemado: bujía defectuosa o grado térmico inadecuado
  • Depósitos blancos: motor sobrecalentado o lubricante inadecuado
  • Depósitos aceitosos: problemas en segmentos o guías de válvulas
  • Apariencia normal: color gris-amarillento en el aislador

Mantenimiento y reemplazo de bujías

El mantenimiento correcto de las bujías es esencial para el rendimiento óptimo del motor:

Intervalo de cambio:

  • Bujías clásicas con electrodo de cobre: 20.000-30.000 km
  • Bujías con electrodo de platino: 60.000-80.000 km
  • Bujías con electrodo de iridio: 100.000-120.000 km

Verificaciones necesarias:

  1. La distancia entre electrodos (brecha de chispa) - debe medirse con un calibrador especial y ajustarse según las especificaciones del fabricante (normalmente entre 0,6-1,3 mm)
  2. El estado de los electrodos - no deben estar desgastados, derretidos ni cubiertos de depósitos
  3. Aislamiento cerámico - sin fisuras ni roturas
  4. Rosca - limpia y sin daños

Consejos para el reemplazo:

  • Reemplaza siempre todas las bujías al mismo tiempo, no solo las defectuosas
  • Usa solo bujías recomendadas por el fabricante (grado térmico correcto)
  • Aprieta las bujías al par especificado (con una llave dinamométrica)
  • Aplica pasta antigripante en la rosca para facilitar futuros desmontajes
  • Algunos motores modernos llevan dos bujías por cilindro para una eficiencia máxima

Cuándo acudir al servicio: Aunque cambiar las bujías parece sencillo, hay situaciones en las que es preferible contar con un profesional:

  • Motores con acceso difícil a las bujías (desmontaje de piezas)
  • Falta de herramientas especiales (llaves dinamométricas, calibrador de electrodos)
  • Incertidumbre sobre las especificaciones correctas
  • Motores con configuración compleja (V6, V8, bóxer)

El costo de una bujía varía significativamente según:

  • Tipo de electrodo (cobre: 10-20 lei, platino: 30-50 lei, iridio: 50-150 lei)
  • Marca y modelo del vehículo
  • Año de fabricación (los motores modernos exigen especificaciones más estrictas)

Importante: Descuidar el cambio de bujías puede provocar:

  • Deterioro del catalizador (cuesta 2.000-5.000 lei)
  • Desgaste prematuro de las bobinas de inducción
  • Consumo excesivo de combustible
  • Deterioro de cámaras de combustión

Una inversión de unas pocas centenas de lei en bujías nuevas puede evitar gastos de miles de lei en reparaciones mayores. Seguir los intervalos de servicio y usar piezas de calidad garantiza un funcionamiento óptimo y la longevidad del motor.