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Gasolina en el diésel: por qué ya no es seguro
Consejos útiles

Gasolina en el diésel: por qué ya no es seguro

26 dic. 2025 · Actualizado: 30 dic. 2025
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Resumen
  • En el pasado se mezclaba gasolina con diésel para evitar la congelación.
  • En motores modernos, la gasolina daña bombas e inyectores de alta presión.
  • Reparar o reemplazar el sistema de inyección puede costar entre 3.000 y 8.000 euros.
  • Alternativas seguras: diésel de invierno y aditivos especializados.

En el pasado, los propietarios de vehículos diésel solían recibir el consejo de añadir una pequeña cantidad de gasolina al tanque de diésel para evitar la congelación durante el invierno.

Esta práctica, que parecía lógica y eficaz en su momento, puede acarrear consecuencias devastadoras para los motores diésel modernos. Comprender la evolución de la tecnología diésel y las alternativas seguras es esencial para cualquier propietario de un vehículo diésel.

Por qué se usaba gasolina en el diésel en el pasado?

La práctica de añadir una pequeña cantidad de gasolina al diésel estaba extendida en años pasados por varias razones técnicas claras. La gasolina tiene un punto de congelación más bajo que el diésel y propiedades solventes que ayudaban a fluidificar el combustible en condiciones de frío extremo.

En el pasado, el diésel estándar tendía a gelificarse a temperaturas por debajo de -10°C, formando cristales de parafina que bloqueaban el filtro de combustible y las tuberías del sistema de alimentación. Añadir un 5-10% de gasolina al diésel ayudaba a:

  • Disminuir el punto de solidificación de la mezcla
  • Mejorar la fluidez del combustible a temperaturas bajas
  • Facilitar el arranque del motor en condiciones de frío
  • Prevenir atascos en el sistema de alimentación

Riesgos para los motores diésel modernos

Sistemas de inyección sensibles

Los motores diésel actuales están equipados con sistemas de inyección de alta presión: common rail, inyectores piezoeléctricos o sistemas unitarios, que funcionan a presiones de hasta 2.500 bar. Estos sistemas son extremadamente precisos y sensibles a la calidad del combustible.

La gasolina tiene propiedades de lubricación mucho más pobres que el diésel. La bomba de alta presión y los inyectores se basan en las propiedades de lubricación del combustible para funcionar correctamente. La gasolina puede provocar:

  • Desgaste prematuro de los componentes de la bomba de combustible
  • Deterioro de los inyectores de alta presión
  • Gripado de los émbolos de los inyectores
  • Defectos en los sensores de presión del sistema common rail

Consecuencias financieras graves

La reparación o sustitución de un sistema de inyección moderno puede costar entre 3.000–8.000 euros, dependiendo de la marca y el modelo del vehículo. En casos severos, la gasolina puede afectar también a los cilindros del motor, requiriendo revisiones completas o incluso la sustitución del motor.

Alternativas seguras para el invierno

Diésel de invierno

A partir de noviembre, las estaciones de servicio comercializan diésel de invierno, que contiene aditivos especiales para resistir a bajas temperaturas. Este diésel permanece fluido hasta temperaturas de -20°C o incluso por debajo.

El diésel de invierno contiene:

  • Aditivos anticongelación (CFPP improvers)
  • Biocidas para prevenir el desarrollo de bacterias
  • Antioxidantes para mantener la calidad del combustible
  • Aditivos para mejorar la combustión

Aditivos especializados

Existen aditivos comerciales específicamente formulados para motores diésel, que ofrecen:

  • Protección contra la congelación hasta -40°C
  • Mejora de las propiedades de lubricación del combustible
  • Limpieza del sistema de inyección
  • Reducción de emisiones y mejora del consumo

Estos aditivos están probados y homologados para los motores modernos y no afectan la garantía del vehículo.

Prevención mediante planificación

Para evitar problemas en invierno:

  • Abastece solo en estaciones de confianza con diésel de calidad
  • Mantén el depósito lo más lleno posible para reducir la condensación
  • Utiliza aditivos homologados de forma preventiva, antes de las heladas
  • Verifica el filtro de combustible y cámbialo si es necesario
  • Guarda el vehículo en un garaje calentado cuando sea posible

Evolución de la tecnología diésel

Los motores diésel actuales son fundamentalmente diferentes de los de hace 20–30 años. Los sistemas modernos de inyección funcionan con tolerancias de micrones y requieren combustible perfectamente limpio y con propiedades precisas.

Requisitos modernos de combustible

La norma EN 590 para el diésel especifica:

  • La viscosidad exacta para la lubricación de los componentes
  • Un contenido de azufre muy bajo (menos de 10 ppm)
  • Propiedades detergentes para mantener la limpieza del sistema
  • Estabilidad a la oxidación para almacenamiento prolongado

La gasolina no cumple con estos requisitos y puede comprometer el funcionamiento óptimo del motor.

Conclusión

Aunque añadir gasolina al diésel era una práctica aceptable para motores diésel más antiguos, puede ser extremadamente dañina para los vehículos modernos. La tecnología actual ofrece soluciones seguras y eficientes para operar en invierno, sin los riesgos asociados a mezclar combustibles.

La inversión en diésel de calidad y aditivos especializados es mucho menor que el costo de reparar un sistema de inyección dañado. Para la seguridad y la longevidad del motor diésel, siga las recomendaciones del fabricante y evite prácticas obsoletas que pueden acarrear costos elevados.