- Quedarse sin combustible en diésel expone la bomba y los inyectores al aire y sedimentos
- El aire dentro del sistema destruye la bomba y daña los inyectores de alta presión
- Tras quedarse sin combustible, no arranques de inmediato; purga aire y rellena diésel
- En taller: sustituir filtro, purgar aire, reabastecer y probar presión del sistema
La quedarse sin combustible es uno de los problemas más frecuentes que enfrentan los conductores, independientemente de su experiencia. Ya sea que pruebes la autonomía de tu coche o que olvides reabastecer, esta situación, popularmente conocida como la tontería de quedarse sin combustible, puede tener consecuencias mucho más graves de lo que parece a simple vista.
Aunque en los coches de gasolina la solución parece simple: llenar unos litros de combustible y encender el motor, la situación se complica considerablemente cuando hablamos de motores diésel. Aquí, los riesgos para el sistema de inyección son reales y pueden generar costos de reparación sustanciales.
Riesgos para el sistema de inyección diésel
Un estudio internacional revela que el diésel restante en el fondo del depósito expone al motor a riesgos significativos, siendo responsable de la destrucción de cientos de miles de vehículos cada año y generando costos de millones de dólares para los propietarios.
La calidad dudosa del combustible representa el principal factor de riesgo para los inyectores. Estos pueden ceder prematuramente si en el sistema de alimentación llegan:
- Agua
- Partículas de polvo
- Óxido del depósito
- Sedimentos acumulados con el tiempo
Qué ocurre cuando la bomba de combustible aspira aire
Cuando el nivel de combustible desciende por debajo del límite crítico, la bomba de combustible empieza a aspirar aire en lugar de diésel. Este proceso puede tener consecuencias devastadoras:
Efectos sobre la bomba de combustible
El aire aspirado puede destruir completamente la bomba de combustible, que está diseñada para trabajar exclusivamente con líquido. El diésel no solo alimenta el motor, sino que también lubrica los componentes internos de la bomba. Sin esta lubricación, las piezas metálicas se desgastan rápidamente y pueden ceder por completo.
Impacto en los inyectores
Los inyectores diésel son componentes de alta precisión que trabajan a presiones extremadamente altas (hasta 2000 bar en los sistemas common rail modernos). Cuando el aire penetra en el sistema, estos componentes sensibles pueden verse comprometidos, requiriendo reemplazos costosos.
Procedimiento correcto tras quedarse sin combustible
Contrariamente a la intuición, no intentes repostar y volver a arrancar el motor de inmediato. La bomba y las mangueras están ahora llenas de aire, y el intento de encender puede agravar la situación.
Pasos necesarios para la reparación en el taller
- Desmontaje de los componentes del sistema de alimentación - piezas como el filtro de combustible deben ser reemplazadas
- Vaciar el aire del sistema - se elimina por completo el aire de las tuberías y de la bomba de combustible
- Reabastecer con diésel - el sistema se llena con diésel fresco
- Prueba de funcionamiento - se verifica la presión y el correcto funcionamiento de todos los componentes
Costos asociados
Las reparaciones pueden variar desde unos cientos de euros para una intervención simple, hasta miles de euros si la bomba de combustible o los inyectores han sido comprometidos. En casos extremos, todo el sistema de inyección puede requerir reemplazo.
Prevención - la mejor solución
- Monitorear constantemente el nivel de combustible - no te fíes únicamente del indicador del tablero
- Abastece cuando el depósito esté a un cuarto - evita llegar a las últimas gotas
- Usa combustible de calidad - elige estaciones de servicio con buena reputación
- Reemplaza periódicamente el filtro de combustible - de acuerdo con las recomendaciones del fabricante
En conclusión, aunque quedarse sin combustible puede parecer un problema menor, las consecuencias para los motores diésel pueden ser considerables. Qué se puede dañar cuando te quedas sin combustible depende de múltiples factores, pero los riesgos para los inyectores y la bomba de combustible son reales y pueden generar costos de reparación significativos.
