- Se recomienda apagar el motor al repostar, por seguridad, aunque no hay prohibición técnica absoluta.
- Las bombas modernas tienen sensores de paro automático y requieren supervisión constante.
- El combustible es inflamable y una chispa puede iniciar un incendio.
- No fumar y permanecer junto al vehículo durante el repostaje.
Abastecer el coche puede parecer una tarea simple y rutinaria, pero muchas personas se preguntan si es seguro dejar el motor encendido durante esta operación. En la práctica, las opiniones de los conductores están divididas, y cada argumento parece lógico a su modo. Aunque desde el punto de vista técnico no existen restricciones absolutas, las normas de seguridad en las gasolineras recomiendan apagar el motor. Veamos cuáles son las razones y qué otras medidas de precaución deberíamos respetar.
Por qué se recomienda apagar el motor al repostar
Desde el punto de vista técnico, el sistema de suministro de combustible de los automóviles modernos está construido para una seguridad máxima. Los depósitos están diseñados para ser herméticos, de modo que el combustible no pueda salir de ellos, y la tapa del depósito está equipada con un sistema especial que previene incluso la fuga de vapores de combustible. Estas medidas de seguridad hacen que el riesgo de un incidente sea extremadamente bajo.
Sin embargo, cuando se trata de la seguridad en la gasolinera, hay que considerar factores externos. El combustible tiene un alto grado de inflamabilidad, y una simple chispa puede ser suficiente para iniciar un incendio. Aunque la probabilidad de que tal evento ocurra es muy baja - puede que nunca pase - los operadores de las estaciones prefieren no asumir ese riesgo por un simple ahorro de unos segundos.
El motor en funcionamiento genera calor, vibraciones y puede producir chispas a través del sistema de encendido o de componentes eléctricos. En presencia de vapores de combustible, estos elementos pueden representar una fuente potencial de peligro, aunque el riesgo efectivo sea mínimo.
Cómo funcionan las bombas de carburante modernas
Las bombas de combustible actuales están equipadas con sistemas de seguridad avanzados y son extremadamente simples de usar. Existen normas internacionales que establecen el color de cada tipo de combustible:
- Verde - gasolina sin plomo
- Negro - diésel
- Amarillo o azul - GPL u otros tipos de combustibles especiales
Cada bomba está equipada con sensores que detectan automáticamente cuando el depósito está lleno y bloquean el suministro para evitar el desborde del combustible. Esta función de seguridad automática no significa, sin embargo, que puedas dejar el coche sin supervisión durante el repostaje. Es esencial permanecer junto al vehículo y supervisar el proceso hasta su final.
El sistema de bloqueo automático funciona según el principio de la presión dentro del depósito: cuando el combustible llega al nivel de la boquilla, se genera una contrapresión que activa el mecanismo de paro. Es un sistema mecánico simple pero eficaz, probado durante décadas.
Reglas esenciales de seguridad en la gasolinera
Fumar está estrictamente prohibido
El mayor peligro en una gasolinera es representado por el fuego y las llamas abiertas. Fumar está estrictamente prohibido en el perímetro de la estación de carburantes, independientemente de la distancia a las bombas. Una sola chispa o una cerilla encendida puede provocar un incendio devastador. Los vapores de la gasolina son invisibles pero extremadamente inflamables y pueden difundirse rápidamente en el aire.
Incluso el cigarrillo electrónico debe evitarse, ya que puede generar chispas o sobrecalentamiento de la batería. Los teléfonos móviles modernos se consideran seguros, pero se recomienda guardarlos en el bolsillo durante el repostaje.
Vigila a los niños y a las mascotas
El momento de repostar puede parecer una oportunidad para tomar un descanso, especialmente después de un largo viaje en familia. Sin embargo, la gasolinera no es el lugar adecuado para que los niños jueguen sin supervisión o para que las mascotas permanezcan sueltas.
Los niños pueden ser curiosos y tocar equipos, pulsar botones o resbalar en las superficies mojadas de combustible. Las mascotas pueden saltar del coche y provocar accidentes o pueden ser ellas mismas dañadas por otros vehículos. Como conductor, eres responsable directamente de cualquier acción de quienes están a tu cargo.
Concéntrate en la operación de repostaje
Regla de oro: cuando repostas, céntrate exclusivamente en esta actividad. No combines tareas: no revises el teléfono, no comas, no te agaches en el coche para buscar algo. Toda tu atención debe estar dirigida hacia la boquilla de repostaje y el contador de la bomba.
Esta concentración te ayuda a observar de inmediato si algo no funciona normalmente: fugas de combustible, olores extraños o problemas con la bomba. La intervención rápida puede prevenir incidentes.
Otras medidas de seguridad importantes
Descarga la electricidad estática
Antes de abrir la tapa del depósito, toca una superficie metálica del coche para descargar la electricidad estática acumulada en tu cuerpo. Este es un paso simple pero eficaz, especialmente en climas fríos cuando llevamos ropa sintética que genera más electricidad estática.
Verifica que hayas escogido el combustible correcto
Aunque parezca evidente, la equivocación de colocar diésel en lugar de gasolina (o viceversa) ocurre más de lo que crees. Verifica siempre la etiqueta en la tapa y el color de la boquilla antes de empezar a repostar. Un error de este tipo puede causar daños graves al motor y costos de reparación elevados.
No llenes el depósito en exceso
Cuando la bomba se detiene automáticamente, no sigas añadiendo combustible. Llenar en exceso puede provocar derrames, dañar el sistema de recuperación de vapores y crear una presión excesiva en el depósito. Respeta la indicación automática de la bomba.
Conclusión: La seguridad es prioritaria
Aunque desde un punto de vista estrictamente técnico puedes repostar con el motor encendido y las probabilidades de un incidente son extremadamente bajas, la recomendación clara es apagar el motor durante el repostaje. Esto elimina por completo cualquier riesgo teórico y te asegura que estás 100% a salvo.
Existen, por supuesto, otros errores más peligrosos que puedes cometer en la gasolinera: fumar, usar el teléfono de forma negligente, dejar a los niños sin supervisión. Sin embargo, apagar el motor sigue siendo una práctica buena que dura solo unos segundos y te brinda tranquilidad total.
En última instancia, la seguridad en la gasolinera es una cuestión de responsabilidad personal y de respeto hacia los demás. Unos segundos más para apagar el motor y respetar las reglas pueden prevenir incidentes graves. No vale la pena arriesgarse por una simple comodidad.