- Audi quattro distribuye potencia a las cuatro ruedas; presente en un tercio de sus coches.
- El sistema permite mayor adherencia y puede ser permanente o desacoplable.
- Diferencial Torsen 1986: distribución 50/50, redistribución hasta 75% y bloqueo automático.
- Embrague multidisco (1998) para motores transversales; tras 2005, diferencial central auto-bloqueante.
El sistema de tracción quattro de Audi es considerado una de las tecnologías más avanzadas de la industria automotriz, presente en aproximadamente un tercio de todos los vehículos producidos por la marca alemana. Esta tecnología ha revolucionado el concepto de tracción integral, ofreciendo un equilibrio perfecto entre rendimiento, seguridad y eficiencia.
A lo largo de las décadas, quattro ha evolucionado desde un sistema simple de distribución 50/50 de la potencia hacia tecnologías sofisticadas con diferenciales activos y sistemas de vectorización de par. Cada generación ha traído mejoras significativas en adherencia, estabilidad y placer de conducción.
Principio de funcionamiento del sistema quattro
El concepto básico del sistema quattro es la distribución de la potencia a las cuatro ruedas, lo que proporciona una fuerza lateral superior en comparación con los vehículos con tracción simple. Este enfoque permite un uso más eficiente de la potencia del motor y una adherencia mejorada en diversas condiciones de la carretera.
El sistema de tracción integral quattro puede ser permanente o desacoplable, dependiendo del modelo y de la generación del vehículo. El primer sistema era extremadamente simple: la potencia se distribuía de manera igual, 50% a cada eje, sin posibilidad de ajuste dinámico.
Evolución tecnológica del sistema quattro
Diferencial Torsen - la primera revolución
En otoño de 1986, con el lanzamiento del modelo Audi 80, se introdujo el diferencial central Torsen. El nombre proviene de la fusión de las palabras en inglés “torque” (par) y “sensing” (detección), describiendo perfectamente la función de este componente.
Características del diferencial Torsen:
- Distribución estándar: 50% delantero, 50% trasero
- Capacidad de redistribución: hasta 75% hacia el eje con mayor adherencia
- Bloqueo automático ante carga máxima
- Desbloqueo automático cuando el conductor levanta el pie del acelerador
- Posibilidad de bloqueo manual mediante sistema electro-neumático
Este tipo de diferencial es ideal para vehículos con motor longitudinal, ofreciendo una respuesta rápida y eficiente ante la pérdida de adherencia.
Embrague multidisco - la solución para motores transversales
En 1998, para los modelos con motor transversal y dimensiones más compactas, los ingenieros de Audi desarrollaron un sistema con embrague multidisco controlado electrónicamente e hidráulicamente. Esta tecnología aportó las siguientes ventajas:
- El embrague está montado al final del eje cardán, delante del diferencial trasero
- En condiciones normales, la potencia se transmite solo al eje trasero
- Los sensores detectan la pérdida de adherencia y acoplan automáticamente
- Respuesta rápida ante cambios de las condiciones de la carretera

Diferencial central auto-bloqueante - rendimiento superior
Después de 2005, Audi elevó el listón al introducir el diferencial central auto-bloqueante, debutado en el RS4 de segunda generación. Esta tecnología aportó las siguientes especificaciones:
Distribución de la potencia:
- Condiciones normales: 40% delantero, 60% trasero
- Capacidad de redistribución al eje delantero: hasta el 60%
- Capacidad de redistribución al eje trasero: hasta el 80%
- Integración en la caja de transferencia (modelos más nuevos)
Este sistema ofrece un comportamiento más deportivo, siendo preferido para vehículos orientados al rendimiento.
Configuraciones especiales - el ejemplo R8
El superdeportivo R8 utiliza una configuración única adaptada a un motor central y la caja de cambios situadas detrás de éste. El eje cardán pasa junto al motor para llegar al diferencial delantero, en un espacio extremadamente limitado.
Características del sistema del R8:
- Embrague viscoso para el control de la distribución de potencia
- Distribución estándar: 85% trasero, 15% delantero
- Comportamiento similar a la tracción trasera en condiciones normales
- Intervención automática cuando es necesaria para adherencia máxima
Diferencial activo deportivo - tecnología de vanguardia
Desde 2008, debutó en el S4, el diferencial activo deportivo aporta los siguientes beneficios:
Características técnicas:
- Separación del par entre las rotaciones traseras
- Tiempo de respuesta: unos milisegundos
- Control electrónico completo
- Cálculos precisos para optimizar la adherencia
Ventajas al conducir:
- Eliminación de la tendencia a subvirar en curvas rápidas
- Transmisión de potencia a la rueda exterior de la curva
- Estabilidad mejorada al acelerar en curva
- Sensación de conducción “sobre rieles”

Diferencial con ruedas dentadas de corona - la última generación
La evolución más reciente del sistema quattro utiliza el diferencial con ruedas dentadas de tipo corona, disponible solo para vehículos con tracción integral y motor longitudinal.
Rendimiento superior:
- La distribución de par más eficiente hasta la fecha
- Hasta 85% de la potencia puede transmitirse al eje trasero
- Hasta 70% hacia el eje delantero ante la pérdida de adherencia trasera
- Equipado con el sistema torque vectoring en los modelos RS5, A7 Sportback y A6
Torque vectoring - control individual de las ruedas
El sistema de vectorización de par representa la cúspide de la tecnología quattro:
- Actúa de forma individual en cada rueda
- Frenada imperceptible para recuperar tracción
- Optimización automática de la distribución de potencia
- Mejora la estabilidad y la agilidad

Diferencial con ruedas dentadas de corona - la última generación (continuación)
Torque vectoring - control individual de las ruedas (continuación)
El sistema de vectorización de par desempeña un papel clave en la dinámica del tren trasero, permitiendo respuestas rápidas y precisas ante cambios de trayectoria.
Fiabilidad del sistema quattro
Los sistemas de tracción quattro son reconocidos por su alta fiabilidad, siempre que se respeten los intervalos de mantenimiento. Los componentes principales que requieren atención son:
- Puntos de mantenimiento:
- Cambio de aceite de diferenciales en los intervalos recomendados
- Verificación del estado del embrague multidisco (donde aplica)
- Control de sensores de adherencia y ABS
- Inspección de ejes cardán y articulaciones
- Problemas comunes:
- Desgaste del embrague multidisco a kilometraje elevado
- Fallos de los sensores de velocidad de las ruedas
- Fugas de aceite de diferenciales en vehículos más antiguos
- Problemas con actuadores electrónicos en sistemas avanzados
Impacto en el consumo de combustible
El sistema quattro influye en el consumo de combustible de manera razonable:
Factores que contribuyen al aumento del consumo:
- Peso adicional de los componentes (aprox. 50-70 kg)
- Resistencia interna de los diferenciales
- Pérdidas en la transmisión de potencia a todas las ruedas
- Activación más frecuente en condiciones difíciles
Aumento del consumo:
- Modelos compactos: 0,3-0,5 l/100 km
- Modelos grandes: 0,5-0,8 l/100 km
- Variable según el estilo de conducción y las condiciones de la carretera
De la experiencia práctica, los beneficios en seguridad y rendimiento superan con creces la desventaja menor de un consumo ligeramente mayor.
Recomendaciones para propietarios
Para mantener el sistema quattro en parámetros óptimos:
- Mantenimiento preventivo: Respete los intervalos de servicio para todos los fluidos
- Neumáticos idénticos: Use neumáticos del mismo tipo y desgaste en todas las ruedas
- Conducción preventiva: Evite esfuerzos extremos sin un calentamiento previo
- Diagnóstico periódico: Verifique el funcionamiento de los sensores mediante pruebas especializadas
- Servicio autorizado: Acuda a especialistas para reparaciones complejas