- La fijación de precios no es solución milagrosa; Hungría muestra efectos negativos a largo plazo.
- Reducir impuestos (IVA y especiales) baja precios pero reduce ingresos y aumenta déficit.
- Obligar a vender por debajo de costo podría detener importaciones y desestabilizar el mercado.
- Las subvenciones a largo plazo no solucionan; la economía debe ajustarse a precios más altos.
La fijación de precios de los combustibles parece ser la solución sencilla a la que muchos rumanos esperan para reducir los costos cada vez mayores del transporte. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja, y el ejemplo de Hungría demuestra que este tipo de medidas puede tener efectos exactamente opuestos a los deseados. Theodor Stolojan, antiguo líder del PNL y ex primer ministro de Rumanía, advierte sobre las consecuencias a largo plazo de una decisión de este tipo.
Lo que dice la experiencia de Hungría sobre la fijación de precios de los combustibles
A los seis meses de haber implementado la fijación de los precios de los combustibles, los efectos no fueron los esperados. La medida, que parecía una solución rápida para sostener a la población, se convirtió en una carga económica. Incluso la compañía petrolera magiar MOL señaló dificultades para mantener esta política a largo plazo.
En Rumanía, donde los precios de la mayoría de productos y servicios dependen directamente del costo de los combustibles, la presión para medidas similares es enorme. Sin embargo, las autoridades romenas no cuentan con muchas opciones viables para resolver el problema.
Mecanismos por los que el Estado puede intervenir en el precio de los combustibles
Theo-dor Stolojan identifica solo dos vías principales mediante las cuales el Gobierno podría influir en los precios de la gasolina:
1. Reducción de impuestos: impuestos especiales y IVA
La reducción de los impuestos especiales y del IVA conduciría a precios más bajos para los consumidores, pero con un costo significativo. Esta medida reduciría directamente los ingresos presupuestarios en un momento en que Rumanía ya enfrenta un déficit considerable y préstamos a tasas de interés elevadas.
2. Reducción del precio de venta del productor
Esta opción es aún más problemática. Rumanía importa aproximadamente tres cuartos de sus necesidades de petróleo y productos petrolíferos. Si el Estado obligara a los productores e importadores a vender por debajo de costo, podrían reducir o incluso detener las importaciones. Nadie puede obligar a una empresa privada a vender con pérdidas, y las consecuencias serían un caos total en el mercado de combustibles.
Por qué las subvenciones a largo plazo no son la solución
“Yo no habría aprobado esa subvención en absoluto”, dice categóricamente Stolojan sobre la compensación de 50 banídeos por litro implementada en Rumanía. “No puedes subsidiar toda la economía, toda la población. Y no es bueno.”
El argumento central del ex primer ministro es que no nos enfrentamos a un aumento temporal de precios. Hace dos años, el precio del barril de petróleo costaba 44-45 dólares. Hoy, el precio oscila alrededor de 100 dólares. Esta es la nueva realidad económica, una que Rumanía no puede ignorar ni aislar.
La adaptación de la economía a la nueva realidad de los precios
En lugar de subvenciones que esconden el problema, la economía rumana debe ajustarse a esta nueva realidad. ¿Qué significa esto en la práctica?
Transición a la energía renovable
“Si miras incluso cuando vas a los pueblos, verás que la gente ha empezado a ponerse paneles en las casas. Perfecto. Esa es la medida correcta”, observa Stolojan. En lugar de subvencionar los combustibles fósiles, el Estado debería utilizar fondos europeos para financiar íntegramente la instalación de paneles fotovoltaicos para cada hogar que lo desee. Esta es una medida correcta que también responde a la tendencia general hacia una economía verde.
Inversiones en eficiencia energética
A largo plazo, Rumanía debe invertir en:
- Sistemas de calefacción más eficientes
- Aislamiento térmico de los edificios
- Transporte público eléctrico
- Infraestructura para vehículos eléctricos
- Tecnologías de ahorro de combustibles en la industria
Contexto electoral y presiones políticas
Stolojan no duda en calificar las medidas similares en otros países como maniobras electorales. “¿Has visto lo que hizo Viktor Orbán en Hungría? Estableció un tope, tuvo elecciones, se quedó con el tope. Ahora MOL viene y dice: ‘Hermanos, ya no podemos seguir con este tope’.”
A medida que Rumanía se acerca al periodo electoral, la tentación de prometer soluciones rápidas crece. Sin embargo, la responsabilidad política debe prevalecer sobre las ganancias electorales a corto plazo.
La diferencia entre Rumanía y otros países europeos
La situación de Rumanía es distinta a la de Hungría por varias razones:
Déficit presupuestario: Rumanía ya tiene un déficit grande y debe reducirlo. No hay margen para subsidios masivos.
Costo de los préstamos: Al no pertenecer a la eurozona, Rumanía se financia a tasas mucho más altas tanto en el mercado externo como en el interno. Croacia ya está en la eurozona, Bulgaria se prepara, pero Rumanía queda atrás por la inestabilidad política.
Dependencia de importación: Con el 75% de las necesidades de petróleo y productos petrolíferos importados, Rumanía es extremadamente vulnerable a las fluctuaciones del mercado internacional.
Qué pasa cuando el precio del petróleo baja
Un aspecto interesante señalado por Stolojan es el comportamiento del mercado cuando baja el precio del barril: “Ahora ha caído el precio del barril de petróleo, normalmente debería verse una bajada en la bomba, pero no la vemos, porque las empresas calculan que, sí, bajó, pero volverá a subir. Entonces, ¿para qué complicarse?”
Esta dinámica demuestra que el mercado no refleja en tiempo real los cambios de precio, y que las medidas artificiales de tope no resuelven los problemas estructurales.
Conclusión: Realismo económico frente a populismo político
Aunque socialmente se entiende la presión por medidas rápidas, el análisis económico demuestra que la fijación de precios de los combustibles no es una solución sostenible. En lugar de ocultar el problema con subsidios temporales, Rumanía debe invertir en:
- Transición hacia fuentes de energía renovable
- Aumento de la eficiencia energética
- Reducción de la dependencia de combustibles fósiles importados
- Estabilidad política para la adhesión a la eurozona
A largo plazo, estas inversiones ofrecerán una seguridad energética mucho mayor que cualquier medida de tope temporal de precios. La lección de Hungría debería ser clara: las promesas electorales basadas en topes artificiales de precios generan más problemas de los que resuelven.